“Les pedí que se aislaran del entorno”, asegura Javier Aguirre sobre sus jugadores y los chiflidos que bajaron de las tribunas del Estadio de la Ciudad de México por no golear a Sudáfrica. Fue sonoro, la afición recriminó que no fueran más arrojados ante nueve, pero el técnico nacional insiste que no lo notó.
“Créemelo, pregunta a los jugadores si son mentiras: no oímos nada, ni un silbido. No dudo que existieran, además ustedes están en tribuna más cerca, pero no escuchamos ni uno solo”, afirmó tras el debut en el Mundial 2026, en el que apenas ganó 2-0 ante un conjunto africano que acabó con dos expulsiones.
LOS CHIFLIDOS, NO, PERO SÍ LAS PORRAS
Eso sí, a pesar de que la crítica de viento no tuvo recepción en la cancha, las porras y los cánticos bajaban con claridad en la inauguración de la tercera Copa en casa.
“De abajo no se oye nada más que el cuarto árbitro, regañe y regañe, se escucha el ‘Cielito Lindo’ y el ‘¡México, México!’. Ahora, si hay silbidos, es obligación de los jugadores mexicanos que no se repitan y que no los distraigan. Hablaré con mis jugadores si los escucharon, y si fue así no les hicieron mella”.
FALTÓ PROFUNDIZAR Y MÁS GOLES
Al final, a regañadientes, el Vasco aceptó que “exageramos en los pases laterales, nos faltó profundizar”, reconoció que “faltaron por ahí dos goles para que se fueran más contentos” y remató: “pero bueno, ya ganamos en una inauguración, ¿no?”.

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