El tenista serbio viajó a Australia con una exención médica, pero sin estar vacunado como lo exigía la ley migratoria de ese país.
Las autoridades australianas le cancelaron el visado el domingo, diez días después de su llegada y tras varias comparecencias ante la justicia del país y de una estancia durante varios días en un hotel de solicitantes de asilo, que su familia calificó de "inhumano".
