Haciéndole honor a la famosa frase de Al Davis, 'Just Win Baby', los Oakland Raiders derrotaron 24-16 a los Denver Broncos en el Coliseo pese a todo el drama y circunstancias previas que vivieron los de Jon Gruden durante la semana.

Los Raiders, como impulsados por el coraje hacia Antonio Brown a quien por cierto la afición le entonaba toda clase de insultos,  tuvieron una primera serie ofensiva perfecta. Derek Carr, quien en la semana se negó a hablar de lo ocurrido con AB, no falló un sólo envío para abrir el partido y el ataque culminó con un pase de anotación de 8 yardas para Tyrrell Williams.

Joe Flacco y su ofensiva no encontraron el antídoto para la defensiva de Paul Guenther, en cambio, los Malosos volvieron anotar en la primera mitad. Luego de una larga serie ofensiva, el corredor novato Josh Jacobs rompió el plano con un acarrero de dos yardas.

En el tercer cuarto la ofensiva de los Broncos parecía comenzar a galopar, pero en par de ocasiones fue detenida en zona roja y tuvo que conformarse con par de goles de campo.

El momento más alarmante del encuentro llegó en el tercer capítulo. Gareon Conley, esquinero de Oakland, sufrió un golpe en la nuca por lo que fue retirado del campo en camilla y aunque levantó el pulgar, no movió los pies mientras se lo trasladaban en el carrito de las desgracias.

Para finalizar el tercer cuarto, Flacco tenía que comandar a su ofensiva para salir de zona comprometida, pero no pudo y el despeje de los Broncos dejó en muy buena posición de campo a los Malosos y estos no desaprovecharon.

Comenzando el cuarto final un par de buenos envíos de Derek Carr llevaron a Oakland hasta zona de gol y ahí Josh Jacobs consiguió su segundo touchdown de la tarde con un acarreo de 4 yardas.