ALEJANDRO MARTÍNEZ
"Ya volvimos, ya volvimos, ya volvimos otra vez, ya volvimos a ser Campeones como en el 86”, era el grito que realizaban a los cuatro vientos miles de aficionados al Monterrey hace 8 años, cuando después de 17 años Rayados volvió alzar el título del balompié mexicano.
Era mucho tiempo sin gloria absoluta, eran días de cambiar la historia y para la campaña Clausura 2003, Rayados lo logró de la mano del timonel argentino Daniel Alberto Pasarella.
Quizá el no llegar como favoritos les abrió gran camino. En aquella época los albiazules entraron a la Liguilla, de ninguna forma como seleccionados a alcanzar el título: terminaron el rol regular en tercer lugar general con 34 puntos, producto de 9 triunfos, 7 empates y sólo tres derrotas.
La primera escala al título fue dramática: ante Atlas. En el juego de Ida, en el Estadio Jalisco, se gestó una igualada a un gol, resultado que dejaba todo para el juego decisivo en el Tecnológico.
Aunque Rayados logró irse al frente en el marcador 2-0 con dos tantos de Guillermo Franco, Atlas dio el susto y emparejó la pizarra, quedándose a un gol de la hazaña… pero al final, los de azul y blanco volvieron anotar por medio de Elliot Huitron para finiquitar el pase a la Semifinal, donde enfrentaron a Tigres.
Los de azul y blanco, en la Semifinal de Ida -jugada en el Universitario- hicieron magia en el terreno de juego y golearon 4-1 a los felinos, al que finalmente vencieron con global de 5-3 para avanzar a la Gran Final, luego de que la Vuelta la ganaron 2-1 los auriazules, a quienes ese marcador no les alcanzó.
Con la motivación al máximo de haber ganado el considerado derbi más importante de la historia, Rayados llegó a la Final ante Morelia, que no era un rival para confiarse y mucho menos porque el partido cumbre se jugaría de visitante.
Para los Rayados la primera misión sería herir al Monarca en casa y justamente fue lo que sucedió, ya que en el Tec, con el apoyo de 36 mil hinchas, sedientos de ver a su equipo ganar un cetro, hicieron la tarea al derrotarlo 3-1.
Ya en Morelia se consagró la gloria: en un cotejo donde no importaba la forma, Rayados logró alzarse como el mejor del futbol mexicano; los pupilos del Káiser resistieron todo los ataques de Monarcas, quienes se fueron con todo al frente, pero hasta ahí quedó la historia y se dio el silbatazo final, un 0-0 en la Vuelta, un 3-1 global que le dio el Campeonato al Monterrey.
