La forma en que millones de personas imaginan el mundo podría cambiar. La Asamblea General de la ONU respaldó una iniciativa impulsada por países africanos para promover mapas que representen con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes. La resolución fue aprobada con 164 votos a favor y uno en contra.
Aunque el anuncio ha sido presentado como un posible cambio en el mapa del mundo, la decisión no modifica la geografía del planeta ni obliga a sustituir de inmediato todos los mapas existentes. El objetivo es promover representaciones que reduzcan las distorsiones provocadas por algunas proyecciones cartográficas utilizadas durante siglos.
Estados Unidos fue el único país que votó en contra de la iniciativa y calificó la propuesta como parte de un “proyecto ideológico radical”. Por su parte, Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania se abstuvieron durante la votación.
¿Por qué la ONU quiere cambiar la forma de representar el mundo?
Uno de los principales puntos de la discusión es la proyección de Mercator, desarrollada en el siglo XVI y utilizada ampliamente para la navegación. Este sistema permitió representar la superficie terrestre sobre un plano, pero genera una importante distorsión en el tamaño de las regiones conforme se acercan a los polos.
Como consecuencia, territorios ubicados en el norte del planeta pueden parecer mucho más grandes de lo que realmente son. Europa, Norteamérica y Groenlandia, por ejemplo, pueden adquirir una dimensión visual desproporcionada frente a regiones cercanas al ecuador.
El problema no se limita a una cuestión matemática o cartográfica. Para los impulsores de la iniciativa, los mapas también influyen en la manera en que las sociedades entienden el planeta, ya que forman parte de los libros escolares, medios de comunicación y materiales utilizados para enseñar geografía
.Robert Dussey, ministro de Asuntos Exteriores de Togo, defendió esta perspectiva antes de la votación. El funcionario señaló que los mapas influyen en la educación, la imaginación y las percepciones colectivas, por lo que la manera de representar los territorios también puede tener implicaciones históricas y culturales.
¿Qué tiene que ver África con el cambio del mapa?
África se encuentra en el centro de la reivindicación debido a la diferencia entre su tamaño real y la percepción que pueden generar algunas representaciones tradicionales. El continente tiene una superficie de aproximadamente 30 millones de kilómetros cuadrados, pero ciertas proyecciones pueden hacer que su dimensión parezca menor frente a territorios ubicados en latitudes más altas.
Esta diferencia ha alimentado durante años el debate sobre la necesidad de utilizar mapas que permitan comparar de manera más justa las dimensiones territoriales. La discusión también está relacionada con la historia de las representaciones cartográficas y con el peso que tuvieron los modelos desarrollados desde Europa.
Los defensores de la iniciativa consideran que mostrar de manera más proporcional el tamaño de África puede contribuir a corregir una percepción geográfica que se ha repetido durante generaciones. La resolución incluso relaciona este cambio con conceptos como la “justicia cognitiva” y la “reparación de la memoria”.
¿Cómo se vería África en un mapa más proporcional?
Una de las alternativas mencionadas es Equal Earth, una proyección desarrollada en 2018 que busca representar con mayor precisión las proporciones relativas de los continentes sin eliminar por completo las dificultades que implica convertir una superficie esférica en un plano.
En este tipo de representación, África adquiere una presencia visual mucho más cercana a su tamaño real en comparación con otros continentes. Esto permite dimensionar de otra manera su extensión territorial y comprender por qué la apariencia de los mapas tradicionales puede resultar engañosa.
La propuesta también ha abierto una discusión sobre el papel de los mapas en la sociedad. Un mapa no modifica el territorio, pero sí puede modificar la manera en que las personas perciben sus dimensiones y la relación entre distintas regiones del planeta.
Sin embargo, la decisión de la Asamblea General de la ONU también provocó oposición. Estados Unidos consideró que la resolución tiene un trasfondo político e ideológico y cuestionó su pertinencia dentro de las funciones de la organización internacional.
Por ahora, el respaldo de la ONU representa principalmente un llamado para impulsar representaciones cartográficas más proporcionales. La Tierra seguirá siendo la misma; lo que está en discusión es la imagen que durante siglos se ha utilizado para mostrarla.

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