Como es costumbre en el Gran Premio de Austria, los límites de pista suelen ser un punto importante y este año no fue la diferencia. Muchos pilotos vieron sus tiempos eliminados, pero Checo fue el más afectado al pasar de segundo a 15to puesto.

Max Verstappen volvió a dominar y se llevó una nueva pole position. El neerlandés también tuvo problemas con los límites, pero logró mantener su monoplaza dentro del circuito y marcar los mejores tiempos del día.