Los ciberataques en Europa alcanzaron un objetivo poco habitual: los refrigeradores y congeladores de supermercados. Una serie de ataques informáticos registrados en distintos países permitió alterar la temperatura de equipos utilizados para conservar alimentos, lo que obligó a varios establecimientos a desechar productos y encendió las alertas sobre la seguridad de los dispositivos conectados a Internet.
De acuerdo con los reportes difundidos, los incidentes se extendieron a 11 países europeos, entre ellos Alemania, Rumania, Bélgica, Italia y Suecia. Los ataques ocurrieron después de que, a mediados de octubre, establecimientos de Francia enfrentaran una situación similar, cuando sus sistemas de refrigeración comenzaron a registrar incrementos anormales de temperatura.
El problema no solamente provocó pérdidas económicas para los comerciantes, sino que también generó preocupación entre las autoridades de la Unión Europea (UE), debido a que este tipo de incidentes puede comprometer la conservación de productos perecederos y afectar el funcionamiento de la cadena de suministro alimentaria.
Aunque las investigaciones continúan, hasta el momento ningún grupo se ha atribuido públicamente la responsabilidad de los ataques, mientras que supermercados y proveedores tecnológicos trabajan para identificar vulnerabilidades y reforzar la protección de sus sistemas.
¿Cómo hackearon los refrigeradores de supermercados en Europa?
Los ataques estuvieron dirigidos contra sistemas electrónicos utilizados para controlar y supervisar la temperatura de refrigeradores y congeladores comerciales, equipos que permiten conservar carnes, lácteos, alimentos congelados y otros productos que necesitan mantenerse a temperaturas específicas.
A diferencia de los refrigeradores domésticos convencionales, muchos de estos dispositivos industriales utilizan controladores conectados a redes informáticas para facilitar el monitoreo, detectar fallas y administrar sus funciones de manera remota.
Sin embargo, esa conectividad también puede representar un riesgo cuando los equipos presentan configuraciones inseguras, programas desactualizados o accesos expuestos directamente a Internet. En los incidentes reportados, los atacantes consiguieron manipular el funcionamiento de los sistemas de refrigeración, provocando aumentos de temperatura que comprometieron la conservación de los alimentos.
La situación obligó a distintos establecimientos a retirar mercancía de sus anaqueles, debido a que la pérdida de las condiciones adecuadas de refrigeración puede hacer que ciertos productos dejen de ser seguros para el consumo, incluso cuando aparentemente mantienen una apariencia normal.
El portavoz de la Unión Europea, Thomas Regnier, advirtió sobre las consecuencias que pueden tener este tipo de incidentes tecnológicos en actividades esenciales para la población.
¿Qué países europeos fueron afectados por los ciberataques?
La nueva serie de incidentes se registró el lunes 2 de noviembre, cuando supermercados de distintas naciones comenzaron a reportar problemas con sus sistemas de refrigeración. Posteriormente, las autoridades confirmaron afectaciones en Alemania y Rumania, elevando a 11 el número de países incluidos en los reportes de esta oleada.
Los países mencionados son:
Alemania
Rumania
Bélgica
Estonia
Finlandia
Irlanda
Italia
Luxemburgo
Países Bajos
Portugal
Suecia
A estos casos se suma el antecedente registrado en Francia durante octubre, donde cientos de establecimientos experimentaron alteraciones en la temperatura de sus refrigeradores y congeladores.
Supermercados tuvieron que tirar alimentos por el aumento de temperatura
Uno de los casos más representativos ocurrió en Italia, donde la cadena de supermercados Coop reportó afectaciones en cuatro de sus aproximadamente 300 establecimientos ubicados en Sicilia.
El director del grupo en la isla, Giuseppe Spadaro, reconoció que la empresa no esperaba convertirse en objetivo de delincuentes informáticos, particularmente mediante un ataque dirigido a los sistemas de refrigeración.
"No pensábamos que, como supermercados, fuéramos a ser objetivo de un ciberataque", declaró al diario Corriere della Sera el director del grupo de supermercados Coop en la isla de Sicilia, Giuseppe Spadaro.
Según explicó, los establecimientos afectados registraron pérdidas de varios miles de euros debido a que tuvieron que desechar productos que ya no cumplían con las condiciones necesarias de conservación.
"Tuvimos que tirar todo. Las estanterías están vacías", afirmó.
En respuesta a lo ocurrido, el Gobierno italiano convocó a responsables de los servicios de inteligencia y de la Agencia Nacional de Ciberseguridad para evaluar la situación. Las autoridades señalaron que el impacto había sido limitado y que las afectaciones se concentraron en establecimientos con sistemas de seguridad antiguos.
El caso demuestra cómo una intrusión informática puede provocar daños materiales sin necesidad de atacar directamente las instalaciones físicas de un negocio.
Suecia desconecta refrigeradores de Internet para evitar nuevos ataques
En Suecia, las cadenas de supermercados Coop e ICA también reportaron problemas relacionados con sus sistemas de refrigeración, aunque las afectaciones se concentraron en una parte de sus establecimientos.
Coop informó que siete de sus aproximadamente 800 tiendas resultaron afectadas. Tras atender los incidentes, los establecimientos pudieron reabrir, pero los equipos de refrigeración fueron desconectados de Internet como medida preventiva.
El portavoz de la compañía, Carlos Cancinos, explicó que algunos dispositivos utilizaban conexiones antiguas y que la empresa ya trabajaba en un proceso de modernización tecnológica.
"Estamos analizando de forma exhaustiva y minuciosa el estado de toda la red de tiendas para comprobar si existe algún riesgo de vulnerabilidad en cualquier punto de la red", añadió el portavoz.
Por su parte, ICA reportó afectaciones en 23 establecimientos, cuyos sistemas estaban conectados mediante infraestructura que no formaba parte de la red administrada centralmente por la empresa.
Esta situación puso de manifiesto uno de los desafíos que enfrentan las cadenas comerciales organizadas bajo esquemas de franquicias o cooperativas, pues cada establecimiento puede utilizar diferentes proveedores, equipos y medidas de seguridad.
En Suecia, la policía también informó que había recibido alrededor de diez denuncias relacionadas con los incidentes y que esperaba la presentación de más reportes conforme avanzaran las investigaciones.

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