A unas horas de que se juegue la Final de la Copa Libertadores entre el San Lorenzo y el Nacional de Paraguay, el Papa Francisco, argentino por nacimiento, recordó que este miércoles "es un día especial".

El jerarca católico estaba a pocos minutos de partir a Corea del Sur, donde se celebran las Jornadas de la Juventud asiáticas, cuando cruzó algunas palabras con Guillermo Karcher, oficial de Protocolo del Vaticano, y éste le mencionó que era un día muy importante por su viaje y porque jugaba el Ciclón.

El Papa reaccionó con risas y señaló que rezará por su equipo, con la idea de que "ojalá cuando llegue a Corea reciba buenas noticias".