La gimnasta mexicana se dijo satisfecha con su debut olímpico y más por haber derribado los obstáculos que se le presentaron previo a Tokio 2020.
“En julio se quemó el gimnasio donde entrenábamos en Code Jalisco y nos tuvieron que mover, afortunadamente a los trampolines donde entrenaba no les pasó nada. Después de eso me dio un tipo de vértigo que no me dejó entrenar por dos semanas, después tuve una caída leve que hizo que tuviera un esguince de primer grado en el cuello y fueron pasando cosas desde julio del año pasado hasta marzo que decía ‘ahora qué me va a pasar’.
“Un ciclo olímpico de cinco años no fue nada fácil, así que estoy feliz de que pude terminarlo muy bien y de muy buena manera y estoy muy motivada para París”, explicó.
