París es la ciudad del amor y tanto en los Juegos Olímpicos como en los Paralímpicos de este año, varios atletas no han resistido las ganas de mostrarlo. Ahora fue el jugador de bádminton Rogelio Júnior Xavier de Oliveiraquien aprovechó su estancia en la capital francesa para pedir matrimonio. 

"Ella es el amor de mi vida y parte de todos mis sueños. Nadie lo sabía, sólo yo. Quería aprovechar este momento para pedirle que se casara conmigo porque ella ha sido una de las personas más importantes para que yo esté aquí hoy", declaró el brasileño.

Su novia, la jugadora de voleibol sentado, Edwarda Dias de Olivera, aceptó y mostró su efusividad en las gradas. "Ella me motivó, me hizo creer y me mostró el camino correcto. Estoy muy feliz. Pedirle matrimonio en ese momento fue increíble para mí".