
“Si esto se alarga sí puede complicar mucho. La primera jornada no hay tanta bronca, es imposible que haya tanta pérdida porque todo lo estimado es a base de entradas, de publicidad en medios de comunicación, el gasto que hace el aficionado promedio de asistencia y el que hacen los clubes para abrir sus estadios y en el otro caso para viajar los visitantes”, indicó.
Dentro de lo malo, también debe buscarse un efecto positivo. La afición extraña a sus equipos y un fin de semana futbolero, y la industria tiene que formar siempre buenas estrategias.
“Del drama o de la crisis sí se puede sacar un provecho. Si el futbol mexicano y la Federación hacen buenas estrategias, creo que pueden salir fortalecidos de esto; este paro independiente de la opinión que tengamos de los árbitros, puede servir para valorar nuestro futbol”, indicó.

