En el campo fallecieron 125 personas, 32 de ellas eran niños y otras 323 resultaron gravemente heridas. Todo esto sucedió cuando la seguridad utilizó gas lacrimógeno para dispersar a los asistentes pero incitaron una estampida en la que según los testigos las víctimas se asfixiaron al intentar salir por las estrechas puertas del estadio.