La controversia arbitral volvió a encender las alarmas en la Liga MX durante el choque entre Necaxa y Pumas. En una acción que desató el reclamo airado de la escuadra hidrocálida, el defensor universitario Duarte interceptó un balón dentro del área chica utilizando un claro movimiento de bloqueo con la mano.
Pese a lo evidente de la infracción en las tomas televisivas, la jugada pasó desapercibida sobre el terreno de juego, privando a los Rayos de la oportunidad de ejecutar un penal que pudo cambiar el rumbo del encuentro.
La inacción del VAR dejó la sensación de una distracción absoluta en el arbitraje, permitiendo que una jugada determinante para el marcador final quedara impune y encendiera la polémica en las redes sociales.
¿Un penal para la victoria?
El empate 1-1 definitivo dejó un sabor bastante amargo en el bando necaxista, ya que el punto rescatado sabe a poco al considerar que el resultado pudo ser distinto de haberse cobrado la pena máxima. El choque se mantuvo con máxima intensidad de principio a fin, pero el trámite quedó irremediablemente marcado por la omisión arbitral que terminó condicionando la repartición de unidades.
Con este resultado, ambos conjuntos reparten puntos en la tabla general, pero el debate queda abierto en torno al desempeño de los silbantes. Mientras Pumas respira al salvar el punto de visita, el arbitraje de la Liga MX vuelve a ponerse en el ojo del huracán por una jugada crucial que vuelve a dejar severas dudas sobre la unificación de criterios en el VAR.

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