“Me llegó una oferta del Real Madrid Castilla, pero al darme cuenta de que no era Primera División, me decidí por otra opción. Mi papá me dijo: ‘¿Cómo vas a ir a Segunda?’ y yo, desubicado, no sabía ni qué hacer. Quería jugar en Primera”, comentó Briseño.

El jugador también destacó la falta de asesoramiento que tuvo en ese momento, admitiendo que, si hubiera contado con alguien que lo orientara, probablemente habría aceptado la oferta del club español.

“Si yo hubiera tenido a alguien que me explicara mejor, quizá habría tomado la oportunidad. Pero en ese tiempo existía el pacto de caballeros, y si no firmabas, te bloqueaban para ir a Selección o para otros equipos”, señaló.