“Esto es enorme para mí, mis ‘terceros’ Juegos Olímpicos. Es algo que nunca me ha pasado, porque voy por más medallas, para dejar una huella indeleble, poner el listón lo más alto que pueda para todos los que intenten alcanzarme. Quiero hacer historia”, asegura Bolt en un tono más serio.

“Mis chances son las mismas: muy buenas. No estoy preocupado”, ríe sin reparo.

Su primera experiencia olímpica fue efímera, a los 18 años de edad, recién ingresado al profesionalismo: en Atenas 2004, debido a una lesión no pasó de la ronda preliminar en los 200 metros, su prueba favorita. Después forjó la historia en Beijing 2008 y Londres 2012. Incluso en la charla, Usain repara poco en que ya compitió en cuatro Olímpicos, él sigue hablando sobre enfrentar en Río sus “terceros juegos”. Hoy salta de nuevo a una pista olímpica, con seis medallas áureas, una diferencia que no marca a Bolt.

“La diferencia hoy es lo físico, son nueve años (desde su primera medalla). La experiencia que ganas es lo importante, ahora ves qué es lo que realmente hay que hacer para ser el mejor.

“Será más fácil hacer ciertas cosas que sabes que debes hacer y evitar otras que ya sabes que te afectan. La edad complica ciertas cosas, como recuperarse de lesiones y así. Hoy tiene que pasar un mes o más fuera de competencia, antes en dos días estabas listo.

“Y sí parece mucho tiempo, pero sigue siendo el mismo trabajo y me voy a concentrar en eso, voy por el oro”, advierte.