Más de 500 militares mexicanos viajaron a Estados Unidos para participar en un ejercicio de entrenamiento conjunto durante casi un mes, como parte de los mecanismos de cooperación entre las Fuerzas Armadas de ambos países. El contingente estuvo integrado por 518 elementos del Batallón “Anáhuac” de la Secretaría de la Defensa Nacional, quienes realizaron actividades en un centro especializado de preparación militar ubicado en Luisiana.
La participación mexicana formó parte del denominado Ejercicio Rotacional 2026, realizado del 17 de agosto al 13 de septiembre de 2026 en el Centro de Entrenamiento de Preparación Conjunta, conocido como JRTC, en Fuerte Johnson, Luisiana. La salida de los elementos fue autorizada por el Senado y posteriormente quedó establecida mediante un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación.
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¿Por qué militares mexicanos fueron a Estados Unidos?
El objetivo principal de la participación mexicana fue fortalecer la compatibilidad operativa entre las Fuerzas Armadas de México y Estados Unidos, además de compartir experiencias, homologar determinados procedimientos y mejorar la capacidad de coordinación para ejercicios conjuntos.
No se trató de un despliegue relacionado con una operación de combate real ni de una misión contra organizaciones criminales. Los soldados mexicanos fueron enviados específicamente para participar en actividades de capacitación y entrenamiento militar dentro de instalaciones estadounidenses.
La autorización contempló que los integrantes del Batallón “Anáhuac” salieran del país con armamento orgánico, vehículos y equipo especial, elementos necesarios para desarrollar los ejercicios previstos durante su estancia.
¿Qué militares mexicanos participaron?
La delegación estuvo conformada por 518 integrantes del Batallón “Anáhuac”, perteneciente a la Secretaría de la Defensa Nacional.
El traslado se realizó tanto por aire como por tierra. Para el movimiento aéreo se contemplaron tres aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana: un C-130 Hércules y dos Boeing B-737/800, mientras que diferentes vehículos militares también fueron trasladados para ser utilizados durante la rotación.
El decreto estableció desde el inicio las condiciones bajo las cuales se permitiría la salida de las tropas mexicanas, incluido el número de elementos, la duración de la estancia y el lugar donde se efectuarían las actividades. El regreso estaba previsto para el 13 de septiembre, coincidiendo con la conclusión del ejercicio.
¿Dónde entrenaron los militares mexicanos?
Las actividades se desarrollaron en el Joint Readiness Training Center (JRTC), un centro estadounidense destinado a preparar unidades militares mediante escenarios que simulan condiciones operativas complejas.
Este tipo de instalaciones está diseñado para que las unidades participantes practiquen procedimientos que posteriormente pueden utilizar en diferentes escenarios. Entre las actividades que suelen realizarse en el JRTC aparecen ejercicios de fuego real, evacuación de heridos, operaciones de sostenimiento y maniobras a gran escala.
Para el contingente mexicano, la participación permitió desarrollar actividades junto con personal estadounidense dentro de un entorno controlado y diseñado específicamente para mejorar la preparación de las unidades.
¿Qué ejercicios realizaron los soldados mexicanos?
De acuerdo con la información difundida sobre la rotación, los elementos mexicanos participaron en operaciones de combate a gran escala, ejercicios de asalto aéreo y prácticas con fuego real, además de otras maniobras relacionadas con la coordinación entre fuerzas.
El entrenamiento se efectuó junto al Equipo de Combate de la 2.ª Brigada de la 82nd Airborne Division, una unidad del Ejército estadounidense especializada en operaciones aerotransportadas.
El JRTC utiliza escenarios realistas precisamente para poner a prueba la capacidad de respuesta y coordinación de las unidades. Este tipo de entrenamiento puede incluir maniobras contra fuerzas simuladas, desplazamientos tácticos y operaciones desarrolladas tanto durante el día como durante la noche.
¿Qué buscaba México con este entrenamiento?
La participación formó parte de la cooperación militar bilateral entre México y Estados Unidos y estuvo enfocada en mejorar la forma en que ambos ejércitos pueden coordinarse durante ejercicios conjuntos.
Según la documentación oficial, la intención fue armonizar doctrinas, compartir experiencias operativas y fortalecer la interoperabilidad, concepto utilizado para describir la capacidad de fuerzas diferentes para trabajar de manera coordinada.
También se estableció que la cooperación debía mantenerse bajo principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua y respeto a las decisiones y territorios soberanos de cada nación.
Esto significa que cada una de las Fuerzas Armadas mantuvo su propia estructura de mando mientras participaba en actividades diseñadas para mejorar la coordinación.
¿Qué papel tuvo la 82nd Airborne Division?
La información posterior sobre el ejercicio permitió conocer que los soldados mexicanos trabajaron con elementos del Equipo de Combate de la 2.ª Brigada de la 82nd Airborne Division.
Esta unidad estadounidense ha participado anteriormente en rotaciones dentro del JRTC enfocadas en operaciones a gran escala y escenarios de combate simulados, incluidas maniobras nocturnas y ejercicios aerotransportados.
La participación conjunta permitió que los elementos mexicanos practicaran procedimientos junto con personal estadounidense acostumbrado a este tipo de entrenamiento intensivo.
Senado autorizó la salida de los militares mexicanos
La salida de los 518 elementos mexicanos no se realizó sin autorización previa. Debido a que se trataba de tropas nacionales que abandonarían territorio mexicano para participar en actividades militares, fue necesario contar con la aprobación correspondiente.
El Senado de la República autorizó la participación del Batallón “Anáhuac” en el Ejercicio Rotacional 2026, y posteriormente el decreto quedó publicado en el Diario Oficial de la Federación.
El documento oficial estableció que el ejercicio se llevaría a cabo del 17 de agosto al 13 de septiembre de 2026 en el JRTC, en Luisiana, además de definir las condiciones generales de la participación.
Defensa deberá informar los resultados
La autorización también contempló una obligación posterior para la Secretaría de la Defensa Nacional: una vez terminado el ejercicio, la dependencia deberá informar al Senado sobre los resultados obtenidos durante la actividad dentro del plazo establecido.
Esto permitirá conocer la evaluación oficial de la participación mexicana, así como los resultados obtenidos en materia de preparación y coordinación con las fuerzas estadounidenses.
La práctica de enviar tropas mexicanas al JRTC tampoco comenzó en 2026. En 2025, por ejemplo, el Gobierno mexicano recibió autorización para que 500 elementos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos participaran en otra rotación en el mismo centro de entrenamiento, lo que muestra que este mecanismo de cooperación ya cuenta con antecedentes recientes.

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