La rivalidad entre México y Ecuador en el Mundial 2026 no solo se juega en la cancha. Desde abril de 2024, ambos países rompieron relaciones diplomáticas tras el ingreso de fuerzas de seguridad ecuatorianas a la Embajada de México en Quito, un hecho que fue condenado por el Gobierno mexicano y que derivó en una crisis política que se mantiene hasta la fecha.

Tensión diplomática entre México y Ecuador previo el compromiso en el Mundial 2026 / Redes Sociales

Como parte de esa ruptura, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) mantiene instrucciones para que los representantes diplomáticos mexicanos eviten cualquier contacto oficial con autoridades ecuatorianas. La medida permanece vigente mientras no exista un acuerdo de las relaciones entre ambos gobiernos, por lo que incluso eventos internacionales, como el Mundial, se desarrollan bajo ese contexto político.

La medida, coordinada por la Subsecretaría para América Latina y el Caribe, busca blindar la postura del Estado mexicano. Autoridades federales intentan evitar que temas deportivos se traduzcan en un acercamiento político o institucional involuntario. De esta manera, el torneo de la FIFA queda condicionado por las reglas de la geopolítica actual.

Imagenes de la Embajada de México en Quito y el arresto a Jorge Glas / AP

La tensión se mantiene durante el Mundial

La relación bilateral continúa marcada por diferencias entre la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobierno del presidente ecuatoriano Daniel Noboa. México ha reiterado que el restablecimiento de las relaciones dependerá del respeto al derecho internacional y de que existan condiciones para retomar el diálogo entre ambas naciones.

En este escenario, el enfrentamiento entre las selecciones de México y Ecuador ha tomado relevancia no solo por su importancia deportiva, sino también por el contexto diplomático que rodea a ambos países. Aunque el encuentro solamente es un duelo futbolístico, la tensión política ha llamado la atención de analistas y algunos medios internacionales.

Las restricciones para los diplomáticos mexicanos no afectan la participación de la Selección Mexicana ni de los aficionados que asistirán al partido. Sin embargo, sí limitan la posibilidad de encuentros protocolarios o actos oficiales entre representantes gubernamentales de ambos países durante actividades relacionadas con la Copa del Mundo.

Claudia Sheinbaum busca que los mexicanos mantengan el orden público durante los compromisos del Mundial 2026 / @GobiernoMX

El origen de la crisis entre México-Ecuador

Este distanciamiento institucional no es reciente y se remonta a los graves acontecimientos de abril de 2024. En aquella fecha, fuerzas policiales ecuatorianas irrumpieron con armas en la Embajada de México en Quito para arrestar a Jorge Glas. El exvicepresidente ecuatoriano se encontraba refugiado ahí tras haber recibido formalmente el asilo político.

Dicha incursión armada provocó la ruptura inmediata de los lazos consulares por violar la histórica Convención de Viena. El litigio escaló hasta los tribunales de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, donde permanece congelado. Por tal motivo, el compromiso mundialista se juega bajo un ambiente de alta tensión internacional.

El futbol no detiene la tensión política

A pesar del distanciamiento por la SRE para sus funcionarios, la rivalidad ya ha escalado y se ha visto en las calles, donde cientos de aficionados realizaron ruidosas concentraciones nocturnas frente al hotel del equipo sudamericano en la capital. Por otro lado, la propia presidenta de México hizo un llamado público durante su conferencia matutina para exigir orden a la afición local.