Un niño de 11 años perdió la vida después de desarrollar rabia, semanas más tarde de haber tenido contacto con un murciélago mientras dormía en una cabaña ubicada en el norte de Ontario, Canadá. El caso fue documentado por especialistas y publicado en la Revista de la Asociación Médica Canadiense (CMAJ) con el objetivo de reforzar las medidas de prevención frente a esta enfermedad.

Según el informe, el menor pasaba unos días con su familia durante el verano de 2024 cuando despertó al sentir que un murciélago estaba sobre su rostro, específicamente en la zona de la nariz y la boca. Después de retirarlo con la mano, su padre logró atraparlo utilizando una olla y posteriormente lo dejó en libertad. Como el niño no tenía señales de mordeduras o rasguños y el animal no mostraba un comportamiento extraño, la familia no consideró necesario acudir a un médico.

El caso fue documentado por la Revista de la Asociación Médica Canadiense para crear conciencia sobre los riesgos de la rabia y la importancia de actuar a tiempo./ Pixabay

Los síntomas aparecieron casi tres semanas después

El primer signo de alarma llegó 19 días después del contacto con el murciélago. El menor comenzó a presentar hormigueo y pérdida de sensibilidad en el lado derecho del rostro, además de inflamación facial y disminución del apetito. En una primera consulta recibió tratamiento para herpes, ya que los síntomas fueron asociados con una posible parálisis de Bell.

Con el paso de los días su estado empeoró. Acudió nuevamente al hospital debido a problemas para tragar y episodios de vómito. Durante la valoración se detectaron úlceras en las encías y una alteración en uno de los nervios faciales, aunque inicialmente fue enviado a casa con un diagnóstico presuntivo de gingivoestomatitis herpética.

Al día siguiente regresó al hospital porque presentó debilidad en el lado derecho de la cara, dificultad para hablar, fiebre, confusión y alucinaciones visuales. Horas después fue intubado e ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP), donde los especialistas comenzaron a considerar una causa distinta.

“Cuando vimos al paciente en la UCIP, sospechamos que era rabia”, relataron los médicos. La enfermedad fue confirmada mediante una prueba PCR al cuarto día de hospitalización. Posteriormente, la Agencia Canadiense de Inspección Alimentaria identificó una variante del virus de la rabia asociada a murciélagos. El menor falleció 17 días después de haber ingresado al hospital.

La rabia puede prevenirse con tratamiento oportuno antes de la aparición de síntomas, pero una vez que la enfermedad se manifiesta suele ser mortal./ Pixabay

¿Cómo se transmite la rabia y por qué la prevención es fundamental?

El Dr. Brian Hummel, autor principal del informe, explicó que la publicación busca evitar que otras familias enfrenten una situación similar. “Para nosotros y para la familia era importante aprovechar la oportunidad de encontrar experiencias de aprendizaje y lecciones que pudiéramos extraer de su caso para intentar ayudar a difundir la concienciación y la comprensión de la infección por rabia y sus riesgos”, afirmó.

El especialista recordó que la enfermedad puede prevenirse si se actúa antes de que aparezcan los síntomas. “Si se contrae la rabia sintomática, es casi siempre mortal. Pero si se aplica la prevención antes de que aparezcan los síntomas, es casi siempre eficaz”, señaló.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la rabia provoca más de 60 mil muertes cada año en el mundo. El virus invade el sistema nervioso desde el sitio por donde ingresa al organismo hasta alcanzar la médula espinal y el cerebro, donde produce daños irreversibles. El maestro Francisco Monroy López, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM, explicó que la infección puede transmitirse cuando la saliva de un animal infectado entra en contacto con heridas, raspones o membranas mucosas, aunque la mordedura continúa siendo la forma más común de contagio.

“Ataca el sistema nervioso central, causa dolor corporal, confusión mental, fiebre, dificultad para deglutir, avanza hasta la parálisis cerebral y casi siempre resulta en muerte por paro cardiorrespiratorio, luego de aproximadamente diez días desde que aparecen los síntomas”, indicó. Entre los principales animales transmisores se encuentran murciélagos, perros, gatos, mapaches, zorros, zorrillos, coyotes, ratas y ardillas.

Médicos confirmaron que el menor contrajo una variante del virus de la rabia asociada a murciélagos, según el informe clínico publicado en Canadá./ Pixabay