Momentos de máxima tensión y peligro atravesó Irving Martínez, tercer arquero del Club León, al ser víctima de un robo a mano armada en su propia residencia.
Los hechos se registraron durante la madrugada del sábado 29 de agosto, aproximadamente a las 4:15 horas, poco después de que el futbolista arribara a la ciudad tras volver de la Ciudad de México por el compromiso de la Jornada 6 ante Atlante.
En declaraciones en una entrevista para Mediotiempo, el guardameta esmeralda detalló cómo detectó a los delincuentes al ingresar a la propiedad. Tras percatarse de la presencia de siete individuos (algunos posicionados sobre la barda del jardín y uno más en el interior), Martínez comenzó a alertar a sus padres.
La situación se intensificó cuando el sujeto que se encontraba dentro de la vivienda intentó escapar al sentirse acorralado.
Reflexión tras el incidente
El futbolista narró para que él y su madre intentaron frenar al intruso, sin embargo, al ser encañonados por los asaltantes sobre la barda, decidieron guardar la calma momentáneamente.
Lo acorralamos mi mamá y yo, nos empezaron a apuntar. Entonces, se voltean, como que desesperados, buscando por dónde salir, vuelve a correr, y ahí es cuando yo, pues, dije, aquí lo agarro, el tipo corre, yo voy atrás de él y me tiran el disparo atrás
Fue en el instante en que el sospechoso buscó una vía de salida cuando el arquero decidió encararlo y salir tras él, momento en que uno de los agresores accionó su arma de fuego contra el futbolista.
Afortunadamente, el impacto no logró alcanzar a Martínez y tanto él como su familia resultaron ilesos tras la huida de la banda por la barda perimetral del fraccionamiento.
Más tranquilo, el joven guardameta reconoció el riesgo al que se expuso al reaccionar de esa manera, mientras que personas cercanas al jugador señalaron la falta de seguridad que padece la zona residencial donde ocurrieron los hechos.

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