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¿Cómo impacta internacionalmente para México la llegada de Lainez a España y cómo esto le sirve de motivación a ti y al resto?

El que más mexicanos vengan da orgullo, felicidad y gusto. Habla bien del futbol mexicano y ayuda a que se tenga más confianza para que haya más jugadores. Es muy bueno, ojalá hayan más jugadores que se atrevan, de cierta manera, que también se decidan a hacerlo, que prefieran y opten por desafíos de esta manera, más que comodidades que de repente se tienen en otros lados por estar con dinero, con tu gente. Es de cada uno sumar para que crezca.

La calidad de vida juega, como en el caso de Memo Ochoa. Ese tipo de cosas también juegan para querer ir y no regresarse de Europa, ¿no?…

Sí, son varias cosas, todo el entorno, del extrañar, de añorar. Hay diferentes personalidades. A Memo le encantó, vive feliz en Europa, por otras cosas: por seguridad, por estabilidad, por otras muchas cosas que puedes tener. Yo estoy feliz, contento, disfrutando, con momentos que te cuestan, con cosas que estoy trabajando.

¿Hay algún momento en el que te has mirado al espejo desesperado? ¿Has echado mano de alguna fuerza interior?

Sí, varias veces, estoy acompañado, pero es una labor personal que cuesta; sí han llegado momentos en los que tienes que sacar una fuerza interior. El ser humano siempre va a querer más y mejor. Hay situaciones que se complican y dices ¿Estaré decidiendo de la mejor manera?, pero te enfocas en lo positivo y buscas transformarlo. Pero de que he tenido que sacar fuerzas, en algunos momentos, sí. Hay use entrarle a las patadas y aguantar. Aunque hayan reveses, vienen cosas positivas. 

¿En esta búsqueda tienes un plazo?

En Primera, en donde pueda seguir creciendo. Sí tengo la idea de seguir creciendo, no me gustaría estancarme, no es la idea, no me voy a  estancar, seguiré en esa búsqueda, pero no tengo un plazo definido, porque, últimamente, es un poco mi filosofía que las cosas se van a ir dando. Me enfoco en cómo dar todo en mi presente sin decir: ‘Si no funciona, me regreso en seis meses, o en tres años, o nunca, porque no estoy cerrado a que las cosas salgan bien’. Al final el destino siempre te recompensa.