Un gol de Mason Mount a doce minutos del final evitó otro tropiezo del Chelsea, vencedor del duelo ante el Fulham que disputó toda la segunda parte con un jugador menos por la expulsión del estadounidense Antonee Robinson.
El conjunto del cuestionado Frank Lampard, muy lejos de sus aspiraciones en la Premier League y alejado de los puestos europeos, dejó la mala racha en Craven Cottage ante un adversario anclado en la parte baja, en descenso, y que ya acumula siete encuentros sin ganar.
