En la segunda mitad los africanos apostaron por montar un muro impenetrable y se apoyaron en una afición que creó una atmósfera hostil sobre el juego español que los jugadores sintieron conforme avanzó el partido.
España se hizo con la pelota gracias a que los marroquís se lo permitieron, pero sus posesiones de pelota eran inútiles ante una equipo que se jugaba algo más que un partido y lo llegó al alargue.
Pero ahí, el valor Marroquí fue decayendo con el cansancio y las presiones españolas poco a poco terminaron en el arco de Bono, por lo que el gol ibérico parecía inminente.
Sin embargo, por un momento los africanos hicieron vibrar a toda España con un mano a mano entre Cheddira y Unai Simón , que para fortuna de la Rojita lo ganó el arquero del Athletic Club.
España atacó sin preocupaciones y estrelló un balón en el poste que pudo haber sido el boleto a los Cuartos de Final, pero todo se extendió hasta los penaltis.
Ahí, la figura de Bono se hizo enorme para atajar los tres disparos de La Roja ante el desconsuelo de Luis Enrique y la alegría de todos los marroquís que estallaron cuando Hakimi con todo el temple marcó el penal de la victoria a lo panenka.
Ahora, la increíble Selección de Marruecos espera a su rival de la llave entre Portugal y Suiza.
