Según Mark Fenwick, socio director de Fenwick Iribarren Architects, "el estadio Ras Abu Aboud representa un gran hito en cuanto a modularidad y movilidad se refiere, ya que todos los elementos se pueden desmontar con facilidad y se pueden transportar a otras ciudades. De esta manera, se puede ayudar a que la celebración de un Mundial sea más viable en cuanto a nivel de sostenibilidad y economía de otros países se refiere".
Una vez concluido el Mundial de Qatar 2022, el estadio será desmontado y sus partes se utilizarán en otros proyectos para continuar con el legado mundialista, según los planes del Comité Supremo para la Organización y el Legado.
