Con el inicio de agosto, miles de personas realizan transferencias electrónicas para pagar rentas, colegiaturas, servicios, préstamos o gastos personales. En ese contexto, especialistas en materia fiscal recomiendan prestar atención al apartado de "concepto", ya que algunas expresiones, aunque sean utilizadas como una broma, pueden generar dudas si una autoridad revisa posteriormente los movimientos bancarios.
Es importante aclarar que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) no cuenta con una lista oficial de palabras prohibidas ni establece que escribir un concepto específico provoque, por sí solo, una auditoría, una multa o el bloqueo de una cuenta. Sin embargo, las transferencias electrónicas forman parte de la información financiera que puede analizarse cuando existen diferencias entre los ingresos declarados y los depósitos recibidos.
Por ese motivo, especialistas recomiendan que el concepto de cada operación corresponda realmente al motivo del pago y evitar mensajes que puedan relacionarse con delitos o actividades ilícitas, ya que estos podrían convertirse en un elemento adicional dentro de una revisión fiscal.
¿Qué palabras es mejor evitar al hacer una transferencia bancaria?
Entre los términos que se recomienda no utilizar aparecen palabras vinculadas con delitos, como fraude, robo, soborno, extorsión y homicidio. También conviene evitar referencias a actividades ilegales como droga, armas, cártel, secuestro o lavado, así como bromas relacionadas con terrorismo, bombas o expresiones de carácter sexual.
Aunque escribir este tipo de conceptos no constituye una infracción automática, sí puede generar cuestionamientos cuando las autoridades revisan el origen de determinados recursos. Por ejemplo, utilizar frases como "pago por droga" entre amigos puede parecer un simple chiste, pero fuera de contexto podría obligar al contribuyente a explicar el verdadero motivo de la transferencia.
¿Qué hacer si el SAT revisa una transferencia?
Cuando la autoridad presume que ciertos depósitos corresponden a ingresos, el contribuyente tiene derecho a demostrar el origen legal del dinero. Para ello puede presentar documentación que respalde la operación y acredite que los recursos provienen de una transacción legítima.
Entre los documentos que pueden utilizarse como medio de prueba se encuentran los estados de cuenta, reportes de transferencias, la identificación de las cuentas de origen y la identificación de las cuentas de destino. Estos elementos también han sido considerados en criterios del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) y en resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre el valor probatorio de las transferencias electrónicas.
La recomendación de especialistas es utilizar siempre conceptos claros, sencillos y relacionados con el verdadero motivo del pago.

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