La frontera entre España y Marruecos vive una de sus situaciones más críticas de los últimos años después de que decenas de miles de personas intentaran ingresar a Ceuta, ciudad autónoma española ubicada en el norte de África. Lo que comenzó con la llegada diaria de cientos de jóvenes por mar y tierra se convirtió en un cruce masivo que desbordó los servicios de emergencia, provocó decenas de muertes y obligó a ambos gobiernos a reforzar su coordinación para recuperar el control de la zona.

Los primeros reportes hablaban de entre mil 500 y 2 mil migrantes en aproximadamente 10 días; sin embargo, la situación se agravó durante las siguientes horas. Medios internacionales y autoridades españolas estimaron que entre 50 mil y 60 mil personas cruzaron desde Marruecos en una sola jornada, muchas de ellas caminando por el espigón fronterizo, nadando o intentando superar la valla del Tarajal. La mayoría eran jóvenes marroquíes, aunque también se reportó la presencia de argelinos, menores de edad y personas procedentes de otros países africanos.

La frontera entre España y Marruecos vive una de sus situaciones más críticas de los últimos años / AP

¿Por qué Ceuta es un punto clave de la migración?

Ceuta tiene una superficie aproximada de 18.5 kilómetros cuadrados y una población de poco más de 83 mil habitantes. Junto con Melilla, es uno de los dos territorios españoles situados en el norte de África y representa una de las únicas fronteras terrestres entre la Unión Europea y el continente africano.

Esta ubicación convierte a la ciudad en un punto estratégico para quienes buscan llegar a territorio europeo. Aunque la frontera está protegida por vallas, cámaras y cuerpos de seguridad de ambos países, su cercanía con las ciudades marroquíes de Fnideq y Castillejos facilita que cientos de personas se concentren rápidamente cuando circulan rumores sobre una posible apertura o relajamiento de los controles.

Durante la actual crisis, miles de jóvenes se dirigieron hacia la frontera después de que en redes sociales se difundieran mensajes que aseguraban que sería posible cruzar. Algunos ingresaron caminando por el espigón, mientras otros se lanzaron al mar con flotadores o intentaron alcanzar las playas de Ceuta a nado.

Autoridades españolas estimaron que entre 50 mil y 60 mil personas cruzaron desde Marruecos / AP

Decenas de personas murieron durante los cruces

La emergencia dejó un saldo mortal. Los reportes más recientes señalan que al menos 57 personas fallecieron, principalmente por ahogamiento o durante aglomeraciones registradas en las inmediaciones de la frontera. Las autoridades también recuperaron cadáveres en las costas de Ceuta mientras continuaban las labores de búsqueda.

Antes del cruce masivo, la Guardia Civil ya había localizado los cuerpos de varios migrantes que intentaron llegar a la ciudad por mar. Las cifras comenzaron a crecer conforme aumentó el número de personas que se lanzaron al agua, muchas sin contar con equipos adecuados ni experiencia para enfrentar las corrientes de la zona.

La llegada de miles de personas también provocó que los servicios de atención quedaran completamente rebasados. El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, con capacidad para alrededor de 512 personas, no pudo recibir a todos los recién llegados, por lo que fue necesario habilitar espacios provisionales y desplegar recursos adicionales.

Los reportes más recientes señalan que al menos 57 personas fallecieron / AP

Ceuta declaró una emergencia humanitaria

El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, advirtió desde las primeras horas que Ceuta enfrentaba una situación que superaba su capacidad operativa, debido a que el número inicial de llegadas equivalía aproximadamente al 2 por ciento de toda su población.

La ciudad vivía una “absoluta emergencia humanitaria y social”, en palabras del presidente de esa ciudad autónoma.

Antes de que las cifras se dispararan, Vivas había solicitado apoyo financiero al Gobierno de España, refuerzos para atender a menores y la adopción de medidas urgentes en la frontera. También advirtió que los espacios destinados a niños y adolescentes migrantes presentaban una sobreocupación extrema.

Conforme aumentaron los cruces, las autoridades españolas desplegaron policías, guardias civiles y elementos militares, mientras organizaciones humanitarias atendían a personas deshidratadas, lesionadas o que habían perdido contacto con sus familiares.

España y Marruecos anunciaron un acuerdo para reforzar la coordinación fronteriza / AP

¿Qué originó esta nueva crisis migratoria?

Una de las explicaciones analizadas está relacionada con una resolución reciente del Tribunal Supremo de España. El pasado 8 de julio, el tribunal confirmó que la Ley de Extranjería no permite aplicar automáticamente el llamado rechazo en frontera o las “devoluciones en caliente” a quienes sean interceptados en alta mar mientras intentan llegar nadando a Ceuta o Melilla.

La resolución establece que esas personas deben ser trasladadas a territorio español y someterse al procedimiento ordinario, lo que implica identificar su situación y permitirles solicitar protección internacional antes de una posible devolución.

Autoridades y especialistas consideran que la sentencia pudo haber sido interpretada de manera incorrecta o utilizada por redes de tráfico de personas para asegurar que quienes alcanzaran aguas españolas podrían permanecer en el país. El Gobierno español responsabilizó parcialmente a esas redes de difundir rumores y generar un efecto de llamada, aunque organizaciones civiles sostienen que las causas también incluyen la pobreza, el desempleo juvenil y la falta de oportunidades en Marruecos.

¿Existe un conflicto diplomático entre España y Marruecos?

La crisis también reavivó las dudas sobre la relación entre Madrid y Rabat. En 2021, más de 10 mil personas entraron a Ceuta después de que Marruecos relajara los controles fronterizos durante una disputa diplomática con España por la atención médica brindada al líder del Frente Polisario, movimiento que reclama la independencia del Sáhara Occidental.

Aunque el Gobierno español evitó responsabilizar directamente a Marruecos, algunos analistas consideran que la aparente pasividad inicial de las autoridades fronterizas pudo estar relacionada con el reciente acercamiento de España a Argelia, principal rival regional de Rabat y aliado del Frente Polisario. No obstante, Marruecos negó haber facilitado deliberadamente los cruces y sostuvo que mantiene su compromiso con la migración legal.

España y Marruecos acuerdan regresar a los migrantes

Ante el desbordamiento de Ceuta, los gobiernos de España y Marruecos anunciaron un acuerdo para reforzar la coordinación fronteriza y aplicar medidas que permitan regresar “lo antes posible” a quienes hayan entrado de manera irregular.

El Ministerio español del Interior destacó en un comunicado la “ejemplar colaboración” entre España y Marruecos en todos los ámbitos, incluido en materia migratoria. Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que su administración desplegaría todos los recursos necesarios para atender la emergencia.

“Estamos movilizando todos los recursos necesarios, trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales y preparando las medidas necesarias para recuperar la normalidad lo antes posible”, señaló el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en un mensaje en X.

Marruecos confirmó posteriormente el entendimiento alcanzado con España:

“Ambos países acordaron reforzar la coordinación y los esfuerzos para hacer frente a estos flujos y se comprometieron a revisar y aplicar medidas posibles para la repatriación, a la mayor brevedad, de todas las personas que hayan entrado ilegalmente en Ceuta”, dijeron a EFE fuentes oficiales marroquíes.

Para la tarde del 31 de julio, España informó que alrededor de 48 mil 300 personas ya habían regresado a Marruecos, muchas de ellas voluntariamente y otras mediante procedimientos de devolución. Pedro Sánchez también abrió la posibilidad de reformar la Ley de Extranjería para agilizar futuras repatriaciones en situaciones similares.