Ir al supermercado y comprar frutas o verduras frescas es una rutina para millones de personas, pero un brote de ciclosporiasis en Estados Unidos provocó que las autoridades sanitarias pidieran a la población poner especial atención a algunos productos agrícolas que podrían estar relacionados con la propagación de esta enfermedad.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) informó que mantiene una investigación para determinar el origen de cientos de casos detectados en el país. Como parte de ese proceso, una de las líneas de análisis se concentra en productos elaborados con lechuga iceberg, por lo que algunas empresas optaron por retirar determinados lotes de manera preventiva mientras concluyen las investigaciones.

Sin embargo, la dependencia aclaró que la presencia de un alimento dentro de una investigación no significa que todos los productos de ese tipo representen un riesgo. Por ello, recomendó consultar de manera constante los avisos oficiales sobre retiros del mercado y evitar únicamente aquellos alimentos involucrados en las alertas sanitarias.

El parásito Cyclospora cayetanensis puede contaminar frutas y verduras durante las etapas de cultivo, cosecha o procesamiento./ Pixabay

¿Qué alimentos aparecen con mayor frecuencia en los brotes de ciclosporiasis?

Con base en los antecedentes documentados por la FDA, varios productos frescos han estado presentes en investigaciones relacionadas con Cyclospora cayetanensis, el parásito responsable de la enfermedad. En esa lista figuran la lechuga, otras verduras de hoja verde, las mezclas de ensaladas listas para consumir, la fruta cortada, las hierbas frescas, como cilantro, albahaca y perejil, además de frutos rojos, uvas, salsas frescas, chícharos dulces (snap peas), brócoli y col o repollo.

La ciclosporiasis se desarrolla cuando una persona consume alimentos contaminados con Cyclospora cayetanensis, un parásito que puede llegar a frutas y verduras durante las labores de cultivo, cosecha o procesamiento si existe contacto con agua o suelo contaminados. Entre sus principales síntomas destaca la diarrea intensa, la cual puede prolongarse durante varias semanas. Aunque la mayoría de las personas logra recuperarse, la enfermedad puede ser más delicada en niños, adultos mayores y personas con el sistema inmunológico debilitado.

Especialistas recomiendan reforzar las medidas de higiene al manipular frutas y verduras para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos./ IA

¿Cómo reducir el riesgo mientras continúa la investigación?

La recomendación de las autoridades sanitarias no es dejar de consumir frutas y verduras, ya que forman parte de una alimentación equilibrada por su aporte de vitaminas, minerales y fibra. En cambio, aconsejan elegir productos cuya procedencia sea conocida y que no hayan sido incluidos en algún retiro oficial, además de preferir verduras completamente cocidas, alimentos preparados mediante cocción, frijoles y lentejas bien cocidos, así como frutas que puedan pelarse antes de ingerirse, entre ellas naranja, mandarina, plátano, mango y aguacate.

Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan reforzar las medidas básicas de higiene al manipular alimentos. Entre ellas destacan lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes de preparar comida, enjuagar frutas y verduras bajo agua corriente, cepillar los productos con cáscara firme, retirar las partes golpeadas o dañadas y refrigerar las frutas y verduras una vez cortadas. Aunque estas acciones no eliminan por completo el Cyclospora cayetanensis, sí ayudan a disminuir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.

El brote que investiga la FDA suma cientos de casos y mantiene bajo análisis diversos productos agrícolas./ Pixabay