Cuando una persona fallece, uno de los temas que suele generar más dudas entre sus familiares es qué ocurre con la vivienda que dejó. En México, una casa puede permanecer legalmente a nombre de una persona fallecida durante un tiempo, ya que el cambio de propietario no ocurre de manera automática, sino hasta que concluya el procedimiento sucesorio correspondiente. Así lo establece el Código Civil Federal, que regula la transmisión de bienes mediante herencia.
¿Cuánto tiempo puede seguir una casa a nombre de una persona fallecida?
De acuerdo con el Código Civil Federal, no existe un plazo máximo establecido para que un inmueble deje de estar registrado a nombre de una persona fallecida.
Mientras el juicio sucesorio o el trámite de adjudicación de la herencia no concluya, la propiedad puede continuar registrada a nombre del difunto en el Registro Público de la Propiedad. Sin embargo, esto no significa que sea recomendable dejar pasar el tiempo, ya que pueden surgir complicaciones legales, administrativas o patrimoniales para los herederos.
Especialistas en materia sucesoria señalan que iniciar el procedimiento lo antes posible facilita la acreditación de derechos sobre el inmueble y evita conflictos entre familiares o terceros.
¿Qué se necesita para cambiar el propietario de una casa heredada?
Para que el inmueble quede legalmente a nombre del heredero o de los herederos, es necesario concluir el proceso de sucesión.
Si la persona fallecida otorgó un testamento, se lleva a cabo una sucesión testamentaria, en la que se respeta la voluntad expresada en dicho documento.
En caso de no existir testamento, deberá iniciarse una sucesión legítima o intestamentaria, procedimiento mediante el cual la autoridad competente determina quiénes tienen derecho a heredar conforme al orden previsto por la ley.
Una vez concluido el juicio sucesorio y realizada la adjudicación de los bienes, el cambio de propietario debe inscribirse en el Registro Público de la Propiedad, trámite que formaliza la transmisión del inmueble.
¿Qué riesgos existen si no se realiza la sucesión?
Aunque la ley no fija una fecha límite para cambiar la titularidad del inmueble, dejar una propiedad durante años a nombre de una persona fallecida puede generar diversas complicaciones, entre ellas:
Dificultades para vender o donar la vivienda.
Problemas para obtener créditos con garantía hipotecaria.
Conflictos entre posibles herederos.
Retrasos en trámites notariales y registrales.
Mayor complejidad para acreditar la propiedad ante autoridades.
Por ello, abogados especializados recomiendan iniciar el trámite sucesorio una vez que existan las condiciones para hacerlo y mantener actualizada la situación jurídica del inmueble.

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