Mucho antes de que miles de corredores se apoderaran cada año de las principales calles y avenidas de la Ciudad de México, hubo un hombre que imaginó que la capital podía contar con un maratón capaz de competir en importancia con las grandes carreras internacionales. Su nombre era Sandalio Sainz de la Maza, impulsor de una prueba que comenzó como un ambicioso proyecto deportivo y que más de cuatro décadas después continúa formando parte de la historia de la CDMX.
Desde la Dirección de Promoción Deportiva del entonces Distrito Federal, Sandalio trabajó para materializar aquella idea y en 1983 nació el Maratón de la Ciudad de México. Pero su visión no se limitaba a poner a miles de personas a correr 42.195 kilómetros por las calles de la capital: también buscaba construir una identidad alrededor de la competencia y, para conseguirlo, terminó involucrando a uno de los personajes más reconocidos de la cultura mexicana: José Luis Cuevas.
¿Cuándo se realizó el primer Maratón de la Ciudad de México?
La aventura comenzó oficialmente el 25 de septiembre de 1983, cuando aproximadamente 7 mil 500 corredores se reunieron para disputar la primera edición. El recorrido comenzó en el Autódromo Hermanos Rodríguez y tuvo como meta el Monumento a la Revolución, inaugurando así una historia que continuaría creciendo durante las siguientes décadas.
De los miles de participantes de aquella primera edición, apenas 500 eran mujeres. La competencia estuvo acompañada desde el inicio por la emoción, pero también por la polémica: tres corredores llegaron prácticamente juntos a la meta y surgieron acusaciones sobre supuestos competidores que se habrían incorporado al grupo de punta durante el recorrido. La incertidumbre fue tal que los jueces necesitaron alrededor de dos horas para determinar oficialmente al ganador.
Finalmente, Casimiro Reyes, integrante de la Armada de México, fue declarado campeón de la rama varonil, mientras María del Carmen Cárdenas consiguió el triunfo entre las mujeres. Ambos recibieron como premio la oportunidad de competir al año siguiente en el Maratón de Nueva York, conectando desde sus primeros pasos a la naciente carrera capitalina con uno de los maratones más importantes del mundo.
El éxito de aquella primera convocatoria demostró rápidamente que la idea tenía futuro. Para 1984, apenas un año después del debut, la cantidad de participantes se duplicó hasta alcanzar aproximadamente 15 mil corredores. El Maratón de la Ciudad de México comenzaba a dejar de ser solamente una nueva competencia para convertirse en un acontecimiento deportivo cada vez más importante para la capital.
¿Qué tiene que ver José Luis Cuevas con el Maratón de la CDMX?
Sandalio Sainz de la Maza entendió que para consolidar el proyecto no bastaba con organizar una carrera multitudinaria. Si el Maratón quería permanecer en la memoria de los habitantes de la ciudad, también necesitaba construir una personalidad propia que pudiera distinguirlo de otras competencias.
Fue entonces cuando decidió recurrir al arte. Por invitación expresa de Sandalio, el reconocido pintor, dibujante, grabador y escultor mexicano José Luis Cuevas participó en la realización de los primeros pósteres del Maratón de la Ciudad de México, creando un vínculo entre el deporte y la cultura desde los primeros años de la competencia.
La participación de Cuevas permitió que la carrera comenzara a construir una identidad visual propia, algo particularmente significativo para un evento que apenas daba sus primeros pasos. De esta manera, el proyecto impulsado por Sandalio trascendió los kilómetros recorridos y encontró en el arte otra forma de permanecer en la memoria de los capitalinos.
El “Maratón del Sismo” de 1985
La competencia enfrentaría una de sus pruebas más difíciles apenas dos años después de su nacimiento. El terremoto del 19 de septiembre de 1985 golpeó severamente a la Ciudad de México y obligó a modificar los planes de una carrera que originalmente estaba programada para celebrarse solamente tres días después.
Ante la emergencia que vivía la capital, el Maratón tuvo que posponerse y finalmente se realizó el 8 de diciembre de 1985, cuando la ciudad todavía enfrentaba las consecuencias humanas y materiales del desastre. Aquella edición quedaría registrada en la memoria como el “Maratón del Sismo”, convirtiéndose también en parte de la historia de una ciudad que intentaba recuperarse.
Lejos de detenerse, el crecimiento de la competencia continuó. Para 1986, apenas tres años después de aquella primera salida con 7 mil 500 participantes, más de 32 mil corredores tomaron parte en la prueba.
La convocatoria llevó al Maratón de la Ciudad de México al Libro Guinness de los Récords por su nivel de participación, reflejando la velocidad con la que la carrera había conseguido crecer. En sólo tres años, el proyecto encabezado por Sandalio pasó de reunir a 7 mil 500 corredores a superar los 32 mil.
Sandalio Sainz de la Maza, el hombre detrás del Maratón CDMX
Más de cuatro décadas después de aquella primera carrera entre el Autódromo Hermanos Rodríguez y el Monumento a la Revolución, el Maratón de la Ciudad de México continúa recorriendo las calles de la capital y reuniendo a miles de atletas mexicanos y extranjeros.
Detrás de esa historia permanece el nombre de Sandalio Sainz de la Maza, quien no sólo imaginó y puso en marcha la competencia, sino que entendió desde sus primeras ediciones que un acontecimiento de esta magnitud necesitaba algo más que corredores, calles y una meta.
La incorporación de José Luis Cuevas a la historia de sus primeros pósteres representó precisamente esa intención de unir deporte, identidad, cultura y arte alrededor de una misma competencia. Lo que comenzó en 1983 con 7 mil 500 corredores terminó convirtiéndose en una tradición que, más de 40 años después, sigue tomando las calles de la Ciudad de México.

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