El incidente ocurrió al minuto 74 del partido, cuando el marcador estaba 2-1 a favor de Ecuador. En una acción en el área, el balón impactó en el rostro y mano de Alan Franco. Tras la revisión en el VAR, Cristian Garay decidió no sancionar la jugada como penal, decisión que favoreció a la selección ecuatoriana.
La resolución del árbitro generó descontento en el equipo jamaicano. Varios jugadores y miembros del cuerpo técnico manifestaron su disgusto, argumentando que la decisión privó a Jamaica de una oportunidad crucial para empatar el partido.
Finalmente, el encuentro terminó con un marcador de 3-1 a favor de Ecuador. La intervención del VAR y la decisión final del árbitro Cristian Garay se han convertido en un tema de discusión, destacando la influencia de la tecnología en el fútbol moderno y la importancia de la interpretación arbitral en situaciones polémicas.

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