Este domingo en el Mercedes-Benz Superdome, los LA Rams derrotaron 26-23 a los New Orleans Saints en tiempo extra de manera polémica y dramática y obtuvieron su boleto al Super Bowl LIII.
Los Saints dominaron el inicio del encuentro. A lo largo del primer cuarto casi todo fue para el equipo de Nueva Orleans.
Will Lutz inauguró el marcadro con un gol de campo en la primera serie ofensiva del encuentro, después Jared Goff fue interceptado por DeMario Davis y los Santos sacaron otros tres puntos.
El cuadro local fue el primero en encontrar las diagonales. Todavía en el periodo inicial Brees conectó con Garrett Griffin para 5 yardas y el touchdown.
El segundo cuarto también parecía sería una pesadilla para los Carneros, hasta que Sean McVay sacó un truco de la chistera y con un pase de su pateador, Johnny Hekker, consiguió mover las cadenas en cuarta oportunidad.
Tras la jugada de truco, la ofensiva angelina comenzó a responder. Los Rams consiguieron un primero un gol de campo y justo antes de terminar la primera mitad, Todd Gurley anotó el primer touchdown de LA en el partido para poner el marcador 10-13 todavía a favor de NO.
En el tercer cuarto los Saints pegaron primero. Drew Brees conectó con el mariscal multiusos, Taysom Hill para un envío de anotación de dos yardas. Tras ello el ataque terrestre de Los Angeles comenzó a funcionar y eventualmente los Carneros consiguieron un touchdown en una jugada de play-action que culimnó con un envío de 1 yarda de Goff a Tyler Higbee.
Entramos al periodo final con los Santos arriba 20-17, pero los Rams pronto empataron gracias a la pierna de qien les daría el boleto al Super Bowl; Greg Zuerlein.
Dentro de los últimos dos minutos del partido, los Saints llegaron a zona roja y se presentó una polémica jugada. Drew Brees buscaba completar un pase en tercera con Tommylee Lewis, el receptor fue golpeado mucho antes de que el balón le llegara, la interferencia era clara, pero no se lanzó el pañuelo. New Orleans tuvo que conformarse con el gol de campo.
