Cuando más la buscaba el líder apareció la carrera de Carvajal y Olivera se comió su recorte. El penalti claro no lo desaprovechó Ramos a once minutos del final, máximo goleador madridista tras el parón. No quedaba fuelle al Getafe para más. El golpe a la Liga de mayor sufrimiento, ya estaba asestado.