La posibilidad de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) inmovilice cuentas bancarias ha vuelto a generar preocupación entre los contribuyentes. Sin embargo, esta medida no aplica de manera generalizada ni significa que la autoridad pueda quedarse con todo el dinero depositado en una cuenta de nómina.

De acuerdo con la legislación vigente, el SAT únicamente puede ordenar este procedimiento cuando existe un crédito fiscal firme y el contribuyente no cumplió con sus obligaciones o no impugnó la resolución dentro de los plazos establecidos. La autoridad tampoco puede retener recursos por encima del monto del adeudo.

El SAT advierte esto a los trabajadores./@pixabay

¿En qué casos el SAT puede inmovilizar una cuenta?

El SAT tiene la facultad de ordenar la inmovilización de cuentas bancarias cuando un contribuyente mantiene adeudos fiscales firmes derivados del incumplimiento de obligaciones tributarias. Entre las causas más comunes se encuentran la omisión de declaraciones, el impago de impuestos o no atender requerimientos emitidos por la autoridad fiscal.

Esta medida no requiere una orden judicial previa, ya que está contemplada en el Código Fiscal de la Federación. No obstante, el bloqueo solo puede aplicarse por el monto equivalente al crédito fiscal, incluyendo actualizaciones y recargos, por lo que el resto de los recursos debe permanecer disponible para el contribuyente.

No saltes estos pasos para que el SAT no intervenga tu cuenta./@pixabay

¿Cómo afecta a los trabajadores?

Aunque la cuenta donde se deposita el salario puede verse involucrada en este procedimiento, la ley protege el salario mínimo por mandato constitucional. En caso de existir recursos que excedan ese monto y haya un adeudo fiscal firme, la autoridad sí podría inmovilizar parte del dinero conforme a los límites establecidos por la legislación.

Se recomienda mantenerse al corriente con las obligaciones fiscales, revisar periódicamente el Buzón Tributario y atender cualquier requerimiento del SAT para evitar que algún invonveniente y que este evolucione hasta un procedimiento de embargo o inmovilización de cuentas.