Regios inolvidables en el deporte
HÉCTOR LEAL
Grandes leyendas del deporte regiomontano ya han fallecido, pero ellos en vida ofrecieron exhibiciones de calidad y sentimiento.
El 16 de diciembre del 2000 murió ‘El Manotas‘ como le decían a Blue Demon, quien nació en Villa de García un 24 de abril de 1922.
Blue Demon formó parte de la elite de la lucha libre mexicana en la década de los años 50, 60 y 70, hasta que se retiró el 22 de agosto de 1989 en la Monumental Monterrey, cuando sus mejores años ya habían pasado.
También en el pancracio local hubo gente como Rolando Vera, quien fue maestro de Blue Demon, René Guajardo, Humberto Garza, entre otros.
Vera era un técnico exquisito, quien innovó llaves como ‘la Reinera’, ‘la Regiomontana’, entre otras.
El gladiador falleció el 29 de marzo de 2001.
Otro de los grandes deportistas que se hicieron en Nuevo León considerado el mejor pelotero mexicano de todos los tiempos fue Héctor Espino.
Espino nació en Chihuahua, sólo que su etapa cumbre la vivió con los Sultanes de Monterrey en la década de los 60 cuando fue monarca en 1962 de la Liga Mexicana de verano.
En ese 1962 fue Novato del Año al batear .358, 23 jonrones y 105 carreras producidas.
El ‘Superman’ de Chihuahua era temible en la caja de bateo, ya que contaba con un par de muñecas poderosas que ayudaban a que depositara la pelota detrás de la barda.
En total conectó 453 cuadrangulares en verano y 310 en invierno. Murió el 7 de septiembre de 1997.
En el ámbito del boxeo, Lauro Salas apodado ‘El Tigrillo de Monterrey’ fue el primer Campeón mundial que tuvo NL.
Salas se coronó monarca de los Ligeros al quitarle el cinturón al moreno estadounidense Jimmy Carter el 14 de mayo de 1952 en el Olympic Auditorio de Los Ángeles.
Luego en su primera defensa cedió el título al mismo Carter el 15 de octubre del mismo año en Chicago por decisión unánime
Salas era un fajador nato que no se permitía ser agredido, sino que en todo momento empujaba hacia el frente.
Combatió en los Livianos, pero en realidad su físico era más para peso Pluma.
Salas murió el 18 de enero de 1987. ‘El Tigrillo de Monterrey’ dejó un legado difícil de olvidar.
Luego surgió Clemente Sánchez, un peleador de tremenda pegada que noqueaba de un solo golpe.
Clemente realizó una de las más grandes ‘chicas’ del pugilismo mundial al noquear en tres asaltos al verdugo de mexicanos el japonés Kuniaki Shibata el 19 de mayo de 1972.
Aquel día el regio le quitó el cinturón Pluma al boxeador nipón en Tokio, quien había arrebatado ese campeonato al mexicano Vicente Saldívar. Luego Sánchez perdió en forma ridícula el campeonato ante el cubano naturalizado español José Legra al ser derrotado en la báscula, y después en plena pelea se lanzó varias veces al cuadrilátero sin ser dañado.
El regio fue asesinado en defensa propia el 25 de diciembre de 1978 en un altercado automovilístico al intentar agredir a un padre de familia.
Por otra parte, en el ciclismo, Radames Eliud Treviño Llamas se convirtió en una de las figuras del estado en esta disciplina.
Radames compitió en los Juegos Centroamericanos de Puerto Rico donde ganó oro en los 4 mil metros persecución individual y el primer lugar en 4 mil metros persecución por equipos.
En 1967 fue a los Juegos Panamericanos de Winnipeg, Canadá, para obtener dos medallas de plata y un bronce.
Después en la tercera Semana Deportiva Internacional en el Velódromo del CDOM, el regio impuso récord mundial en 4 mil metros persecución individual el 21 de octubre de 1967.