La renuncia de Guido Pizarro obligó a Tigres a recurrir nuevamente a un director técnico interino con el nombramiento de Hernán Elizondo, una situación que el club no vivía desde hace más de dos décadas. El último estratega que asumió de manera emergente el banquillo felino fue Osvaldo Batocletti, quien protagonizó uno de los interinatos más recordados en la historia de la institución.
¿Cómo le fue a Batocletti?
Batocletti tomó las riendas del equipo en el Apertura 2005 tras la salida de Leonardo Álvarez. El histórico exdefensa auriazul recibió la misión de cerrar el torneo y logró clasificar a Tigres a la Liguilla luego de sumar los puntos necesarios en las últimas jornadas de la fase regular.
Ya en la Fiesta Grande llegó el momento que marcó su interinato. Después de perder 3-1 el partido de ida de los cuartos de final ante América, Tigres parecía sentenciado; sin embargo, Batocletti condujo al equipo a una espectacular remontada con un triunfo de 4-1 en el Estadio Azteca, resultado que dio origen al histórico “Aztecazo” y que permanece como una de las noches más memorables del club.
La aventura terminó en las semifinales, donde los felinos fueron eliminados por Rayados, pero el trabajo del argentino dejó una huella imborrable. Su capacidad para levantar al equipo y llevarlo hasta la antesala de la Final convirtió ese interinato en uno de los más exitosos que ha tenido Tigres en la era moderna.
Una nueva historia
Ahora será Hernán Elizondo quien intentará escribir su propia historia. El entrenador surgido de las Fuerzas Básicas tendrá la responsabilidad de mantener competitivo al equipo mientras la directiva define al nuevo estratega, con el reto de emular lo conseguido por Batocletti, el último interino que dejó una marca importante en el banquillo universitario.

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