MÓNICA OCAMPO

Aunque en su historial como técnico los números no son el mejor referente de René Isidoro García, confía en que la suerte esté de su lado en su nueva etapa con el San Luis, "espero despegar y llegar a consolidarme. Quiero que las cosas salgan muy bien”.

Y es que a diferencia del Atlante y Jaguares (sus únicos dos equipos como entrenador), la directiva de los Gladiadores le apuesta un proceso de continuidad, situación que aligera el estrés y la presión que generan los malos resultados.

 "Siempre está la exigencia y la preocupación de los técnicos durante las 17 fechas. Cada una te marca la posibilidad de clasificar o no, sin embargo, la directiva de San Luis le apuesta a la continuidad, así que está dispuesta a dar un tiempo prudente para que los resultados positivos lleguen”, comenta en entrevista con RÉCORD.

Pero ese apoyo no le resta importancia a la victoria, pues para René está claro que debe ganar sin importar el cómo.

"Mi objetivo con San Luis es ganar como sea. Si ganas jugando bien y bonito que bueno, si ganas jugando mal o regular también que bueno. Al final son tres puntos que se deben tener como sea”.

Si bien, se define como "dinámico”, admite que Ricardo La Volpe ha sido uno de los técnicos que más ha influido en su estilo dentro de la cancha.

"De los técnicos que más han influido en mi carrera está Ricardo La Volpe. Lo tuve como entrenador y en su momento a muchos compañeros del Atlante nos inculcó ver al futbol de manera diferente y eso nos orilló a tomar la decisión de ser entrenadores”, recuerda.

Sin embargo, asegura trabajar día con día para crear un estilo original que marque la diferencia con el resto de sus colegas.

"Me gusta que mi equipo sea dinámico, que tenga la posición de la pelota y por supuesto siempre esté pensando en el arco rival, pues mientras más juegues en la cancha del rival más probabilidades tienes de ganar”.

Consiente de que los resultados marcan la carrera profesional de un técnico, confía revertir su historia dirigiendo al San Luis.

"La primera vez que dirigí al Atlante no fue un mal torneo fue muy bueno. Lamentablemente no pude continuar porque no se llegó a un arreglo. Con Jaguares Jaguares hicimos un torneo regular. Después regresé con los Potros, pero las condiciones no eran buenas. Así que me precipité”.

Ahora regresa a un banquillo renovado y con ganas de luchar por el título, a pesar de las exigencias que el cargo requiere.

"Ahora no sólo debes de acoplarte a la cartera de la directiva, sino también ganarte la confianza de los jugadores. Un 50 por ciento es el trabajo táctico, físico, técnico y el resto es la relación que llevas con ellos”.