El Torneo Apertura 2014 llegó a su fin y América consiguió su décimo segundo título tras vencer a Tigres en dos encuentros que nos dejaron grandes jugadas, goles, así como graves errores.
Por eso, te presentamos lo más destacado de la Final de Ida y Vuelta: El partido, el jugador, la jugada, el fail, el villano y el gol.
El encuentro de Vuelta entre América y Tigres en el Estadio Azteca fue el mejor de ambos partidos, pues estuvo cargado de goles, polémica y fue el broche de oro para una gran temporada de las Águilas.
Con los goles de Michael Arroyo, Pablo Aguilar y Oribe Peralta, el conjunto azulcrema derrotó 3-0 a los de la UANL (Global: 3-1), en un encuentro donde hubo cuatro expulsiones y un América que buscó a toda costa el triunfo.
Michael Arroyo mostró su mejor nivel con América en el momento más importante de la temporada, además guió la victoria de las Águilas al abrir el marcador en el Coloso de Santa Úrsula.
El ecuatoriano aprovechó un error de la defensa de Tigres y con una gran jugada individual entró al área y con un potente disparo venció a Nahuel Guzmán para poner el 1-0.
Un error en la salida fue la jugada que cambió el rumbo del encuentro y de la Final, pues un mal pase de la zaga felina que no pudo retener Egidio Arévalo se convirtió en el primer tanto de las Águilas, lo que encaminó el triunfo azulcrema.
Damián Álvarez fue el villano del encuentro al no controlar sus emociones. El naturalizado mexicano era el hombre de experiencia de Tigres y el capitán; sin embargo al minuto 67 perdió la cabeza y se hizo expulsar por una agresión sobre un rival, además reclamó furioso la decisión de Paul Delgadillo.
El mejor gol de la Gran Final fue obra del delantero americanista Oribe Peralta, quien selló el 3-0 contra Tigres con un disparo en los linderos del área tras recibir un pase de cabeza del Topo Valenzuela, el cual fue imposible de atajar para el arquero felino.
Darío Burbano ingresó al terreno de juego para darle mayor agresividad a Tigres; sin embargo el atacante recurrió a una falta cuando era el último hombre en la defensa, lo que le costó la tarjeta roja 30 segundos después de haber ingresado de cambio.
