El helvético mejoró mucho para el arranque del cuarto set, se adelantó por 3-0 y el momento clave llegó con 4-2, cuando Mannarino sufrió una aparatosa caída en la que se lastimó la rodilla. Intentó seguir un par de juegos más, pero con el cuarto set perdido, decidió retirarse para no agravar más aún su estado físico.
El francés, que se marchó entre lágrimas, porque estaba cerca de conseguir la victoria más importante de su carrera, fue ovacionado por la central y ayudado por un Federer que esquivó la quema, pero que necesitará elevar mucho su nivel para optar a levantar el noveno Wimbledon.
Federer se medirá en segunda ronda al ganador del duelo entre el galo Richard Gasquet y el japonés Yuichi Sugita.
