Rusia afirmó el miércoles haber frustrado un ataque con drones contra el Kremlin, calificándolo de un fracasado atentado contra el presidente Vladímir Putin y prometiendo represalias por lo que calificó como un acto “terrorista”. El presidente ucraniano rechazó las acusaciones, afirmando: “Nosotros no atacamos a Putin ni a Moscú”.

Putin no estaba en el Kremlin en ese momento, sino en su residencia en Novo-Ogaryovo en las afueras de Moscú, informó su vocero Dmitry Peskov a la agencia estatal rusa de noticias RIA Novosti.

No hubo confirmación independiente del supuesto ataque. Las autoridades rusas dijeron que ocurrió durante la noche, pero no ofrecieron evidencia alguna. Tampoco explicaron por qué les demoró más de 12 horas reportar el incidente.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, quien estaba en una visita no anunciada a Helsinki para conversaciones con líderes de países nórdicos, negó que Ucrania haya estado involucrada.

“Nosotros no atacamos a Putin ni a Moscú. Luchamos en nuestro propio territorio. Estamos defendiendo nuestras aldeas y nuestras ciudades”, declaró Zelenskyy en conferencia de prensa.

Poco antes, el asesor presidencial ucraniano, Mykhailo Podolyak, dijo que Ucrania no tenía "nada que ver con ningún ataque con drones contra el Kremlin”. Añadió que Rusia solo estaba “tratando de justificar ataques masivos contra ciudades ucranianas, contra la población civil, contra la infraestructura” en los próximos días.