La tormenta mediática e institucional que rodea a la FIFA por la intención de privatizar participaciones de la Copa del Mundo sumó una grave denuncia de corrupción e influencia periodística. El comunicador africano Collins Okinyo alzó la voz de manera pública para exhibir las tácticas que el ente rector del futbol global estaría utilizando con comunicadores de su continente para limpiar la imagen del proyecto impulsado por Gianni Infantino.

Donald Trump y Gianni Infantino en la Copa del Mundo 2026 | AP

A través de sus canales oficiales, el periodista expresó su profunda tristeza ante la vulnerabilidad de la prensa en su región, acusando que varios de sus colegas están siendo cooptados mediante prebendas menores a cambio de difundir la postura oficial del organismo internacional. Okinyo señaló que directivos de la entidad están enviando mensajes prefabricados para intentar suavizar el impacto del rechazo generalizado que ha generado la propuesta de inversión privada.

“Me da tristeza cuando los periodistas de futbol africanos somos sobornados con pequeños favores, como viajes y pequeños trabajos, para defender a la FIFA y ayudar a difundir la propaganda absurda de que el plan de Infantino de vender una participación del Mundial es una buena medida”, denunció con contundencia el comunicador.

Donald Trump y Gianni Infantino en la Copa del Mundo 2026 | MEXSPORT

Prensa teledirigida y el contraste con los medios europeos

Okinyo detalló que las explicaciones superficiales elaboradas desde las oficinas centrales de la FIFA se están amplificando de forma coordinada en plataformas digitales y redes sociales a través de cuentas locales. De acuerdo con sus declaraciones, la cúpula directiva se aprovecha de las carencias económicas que enfrenta el gremio en el continente africano para manipular la opinión pública a su favor.

Gianni Infantino durante el Mundial 2026 | AP

“Saben lo baratos que somos una vez que nos prometen viajes y pequeños favores. ¿Acaso pueden enviarle lo mismo a los periodistas europeos?”, cuestionó el profesional de la información, poniendo en evidencia un doble rasero en el trato comunicacional del ente supremo del balompié mundial.

Finalmente, el periodista reflexionó sobre la falta de respeto que percibe por parte de las autoridades internacionales hacia los comunicadores de su región, concluyendo que las necesidades económicas han facilitado la instrumentalización del periodismo deportivo africano en favor de la agenda política y financiera de la FIFA.