Sabrina Sabrok volvió a generar polémica por sus declaraciones sobre su hija Metztli, quien vive bajo el cuidado de su padre, Erick Farjeat. La modelo reafirmó que no tiene intención de reencontrarse con la menor y aseguró que se encuentra tranquila porque considera que está bien atendida por su padre.

La modelo aseguró que cumple con la pensión alimenticia / @ erickfarjeatfx

Ante los cuestionamientos de los medios de comunicación sobre su maternidad, la celebridad sostuvo que cumple en tiempo y forma con sus obligaciones económicas que están estipuladas por las autoridades. Sin embargo, enfatizó que el aspecto financiero es el único vínculo que mantendrá, desestimando cualquier posibilidad de convivencia presencial o desarrollo de un lazo afectivo en el corto o largo plazo.

Sabrina Sabrok mantiene postura

La presentadora mexicoargentina fue contundente y aseguró que no tiene contemplado acercarse a su hija y detalló que está tranquila, ya que considera que su padre (Erick Farjeat) mantiene toda la atención sobre su niña.

Erick Farjeat y Sabrina Sabrok mantienen versiones distintas / @erickfarjeatfx

Sabrok sostuvo que su responsabilidad actualmente se limita al cumplimiento de la pensión que, según explicó, le fue establecida por un juez.

“Me pueden obligar a pagar, pero no a estar con alguien”, afirmó al ser cuestionada sobre la posibilidad de un acercamiento.

La modelo también señaló que las críticas hacia ella tienen un componente de género, al considerar que existen hombres que tampoco conviven con sus hijos y que reciben una reacción distinta por parte del público.

Conflicto de Sabrina con Erick

Uno de los puntos que Sabrok ha señalado como motivo de su distanciamiento son los encuentros que tuvo anteriormente con su hija. De acuerdo con su versión, Erick Farjeat habría realizado grabaciones durante esas convivencias, situación que, dijo, la llevó a evitar nuevos encuentros.

Polémicas declaraciones de Sabrok ante la atención a su hija / @erickfarjeatfx

Sin embargo, Farjeat ha dado una versión diferente., aseguró que las grabaciones tenían como objetivo contar con evidencia de las conversaciones y encuentros, además de rechazar las afirmaciones de Sabrok respecto a la manutención. Incluso pidió que se mostraran comprobantes de los depósitos correspondientes.

Sabrok, de 55 años, también argumentó que continúa trabajando y que sus circunstancias personales no le permiten asumir la crianza de una hija. Asimismo, argumentó que la condición de salud de la menor dificulta un reconocimiento pleno del vínculo materno, lo que en su perspectiva vuelve innecesario un acercamiento.

“No lo creo porque ella tiene una condición y no, no debe saber ni que yo soy la mamá. Obvio”, precisó.