La salmonelosis es una de las infecciones gastrointestinales más comunes relacionadas con el consumo de alimentos contaminados. Es causada por bacterias del género Salmonella, que pueden ingresar al organismo principalmente a través de comida mal manipulada, agua contaminada o productos que no fueron cocinados o conservados correctamente.
Los primeros signos suelen aparecer varias horas después del contacto con la bacteria. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran diarrea, fiebre, dolor abdominal, náuseas, vómito y malestar general. En muchos casos el cuadro se resuelve en pocos días, aunque la intensidad puede variar dependiendo de la condición de cada paciente.
¿Cuándo aparecen los síntomas de salmonella?
De acuerdo con autoridades sanitarias, las molestias pueden comenzar entre seis horas y seis días después de la exposición y suelen mantenerse durante un periodo de entre cuatro y siete días. La mayoría de las personas logra recuperarse sin tratamientos específicos, siempre que mantenga una hidratación adecuada y no presente complicaciones.
Sin embargo, la infección puede convertirse en un problema de mayor cuidado cuando provoca deshidratación severa, fiebre elevada, evacuaciones con sangre o vómitos persistentes. También existe riesgo de que la bacteria salga del intestino y llegue al torrente sanguíneo u otras partes del cuerpo, una situación poco frecuente pero que requiere atención médica inmediata.
El tema volvió a cobrar relevancia luego de que el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” reportara un episodio de gastroenteritis infecciosa que afectó a 135 médicos residentes y de alta especialidad. Los casos comenzaron a detectarse desde el 31 de agosto de 2026 y, al corte del 3 de septiembre, 41 personas permanecían hospitalizadas bajo vigilancia médica y en condición estable.
Cómo reducir el riesgo de una infección por Salmonella
Entre las principales medidas de prevención se encuentran lavarse correctamente las manos antes de preparar alimentos, evitar la contaminación cruzada entre productos crudos y cocidos, refrigerar adecuadamente la comida y cocinar por completo carnes, huevos y otros alimentos de origen animal. También es importante lavar y desinfectar frutas y verduras antes de consumirlas.
En el caso del Hospital General de México, las autoridades informaron que los contagios fueron relacionados temporalmente con alimentos proporcionados por el servicio del comedor institucional, por lo que éste fue suspendido de manera preventiva mientras continuaban las investigaciones. Los análisis de laboratorio confirmaron la presencia de Salmonella spp., además de una coinfección con Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC) en dos pacientes.
Las autoridades sanitarias mantienen el seguimiento del caso para identificar con precisión el origen de la contaminación. Ante la aparición de síntomas intensos, fiebre persistente, signos de deshidratación o sangre en las evacuaciones, la recomendación es buscar atención médica y evitar la automedicación, particularmente en niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados.

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