No supieron perder. Aficionados de la albiceleste han lanzado una campaña en línea para que la FIFA considere volver a jugar el partido decisivo, alegando una actuación arbitral "polémica y corrupta" que habría perjudicado a su selección.
Recolectan firmas para repetir Final
Una aficionada argentina, identificada como Gisela Sánchez, ha impulsado una recogida de firmas a través de la plataforma Change.org que ya ha superado las 59 mil reacciones. El objetivo es claro: solicitar a la FIFA que se repita la Final del Mundial 2026 debido a lo que describen como un arbitraje parcial y fraudulento.
La petición no solo busca justicia para Argentina, sino para "el futbol mundial". En el texto, Sánchez argumenta que la Final contra España se vio manchada por la actuación del colegiado.
La aficionada argentina sostiene que existen pruebas en video, difundidas en redes sociales, que sugieren que el árbitro "fue comprado para influenciar el resultado del partido".
Por ello, la iniciativa exige a la FIFA una revisión "seria y transparente" de los incidentes y que se valore la posibilidad de repetir el encuentro, esta vez "sin la influencia de un árbitro corrupto".
Según la promotora, las imágenes muestran decisiones que "claramente favorecieron a un equipo sobre otro, alterando el curso natural del partido". Esta situación, añade, representa una "decepción monumental" para jugadores, técnicos y, especialmente, para los aficionados que esperan que los partidos se decidan por el talento en el campo y no por "decisiones arbitrales amañadas".
La realidad del partido en cifras
A pesar de la controversia generada en Argentina, la percepción de un observador neutral fue muy distinta. El encuentro no se caracterizó por la polémica, sino por la clara superioridad futbolística de un equipo sobre el otro. Las estadísticas del partido son elocuentes: la selección española realizó 20 remates, mientras que Argentina solo consiguió dos. De hecho, el combinado argentino no logró disparar a puerta en los 120 minutos de juego y apenas alcanzó un 35 por ciento de posesión del balón.
El principal foco del debate sobre la actuación arbitral se centró en la expulsión del jugador Enzo Fernández por doble tarjeta amarilla, una decisión que, para muchos analistas, fue acertada.
Una petición con pocas opciones de prosperar
Aunque más de 59 mil argentinos consideran que el árbitro no fue "imparcial ni justo", la realidad es que la solicitud de repetir el partido es, cuanto menos, optimista. Para que la FIFA ordene la repetición de un encuentro, debe haberse producido una infracción deliberada y grave del reglamento, como que un equipo juegue con 12 futbolistas o que un jugador no sea expulsado tras recibir dos amonestaciones.
