El día del partido no fue la excepción, pese a ser una ciudad relativamente chica, todo estaba preparado para recibir a los más de 70 mil aficionados que acudieron al Mercedes-Benz Stadium, los accesos, los alrededores del estadio, las actividades y eventos que hay en un Super Bowl.
Los aficionados de los Patriots tomaron las calles el fin de semana, también el día del partido y en el estadio, quizá en señal y conocimiento de que podría ser uno de los últimos o quizá el último que dispute el legendario Tom Brady, ícono de la franquicia, quién le ha dado vida y convertido en una de las dinastías más grandes en todos los deportes profesionales, Atlanta se convirtió en Foxborough por momentos. De cada 10 aficionados que estaban en las inmediaciones del estadio, ocho eran de los Pats.
