Clayton Kershaw colocó una letra más a la placa que inevitablemente llevará su nombre en Cooperstown, junto a los más grandes peloteros de todos los tiempos. El abridor de los Dodgers alcanzó 207 strikeouts de por vida en Playoffs para convertirse en el lanzador con más chocolates en la historia de la postemporada y comandó la victoria angelina sobre los Rays en el Juego 5 de la Serie Mundial para colocarse a un triunfo de terminar una sequía de 32 años sin un título de Grandes Ligas.