La tragedia provocada por los dos terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. Este viernes, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó que el número de personas fallecidas ascendió a 5 mil 69, una cifra que refleja la magnitud del desastre que golpeó principalmente al estado de La Guaira, una de las regiones más afectadas por los movimientos telúricos.

De acuerdo con el reporte oficial, además del incremento en el número de víctimas mortales, 16 mil 740 personas permanecen lesionadas, mientras que 17 mil 907 habitantes siguen sin poder regresar a sus hogares debido a los daños ocasionados por los sismos. El Gobierno venezolano tampoco ha actualizado el número de desaparecidos desde los primeros días posteriores a la emergencia, cuando informó que al menos 150 personas continuaban sin ser localizadas.

El número de personas fallecidas ascendió a 5 mil 69 / AP

La Guaira, la zona más afectada por los terremotos

La mayor devastación se concentra en La Guaira, donde miles de personas permanecen refugiadas en un campamento improvisado conocido como "Ciudad Carpita".

A la entrada del lugar puede leerse un letrero con la frase "Bienvenidos a Ciudad Carpita", acompañado por una bandera de Venezuela. Ahí, decenas de familias intentan reorganizar sus vidas luego de perder prácticamente todo a consecuencia de los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5.

Las tiendas de campaña se han convertido en hogares temporales para cientos de personas que ahora cocinan al aire libre, comparten espacios comunes y buscan recuperar poco a poco la normalidad mientras esperan una solución definitiva.

También son 17 mil 907 habitantes que siguen sin poder regresar a sus hogares / AP

"Tenemos que salir adelante"

Entre los damnificados se encuentra Hengelbert Bello, de 38 años, quien perdió a varios familiares durante la tragedia y ahora vive en el campamento junto con otros vecinos: "Tenemos que salir adelante, tenemos que agradecer que tenemos una oportunidad".

"Pero con un propósito hacia adelante, mente clara, (se puede) continuar la vida y ayudar a los que nos quedan", añadió.

Bello vivía en el complejo habitacional Gran Cacique Mare Abajo, un conjunto de aproximadamente mil departamentos construido durante el gobierno del expresidente Hugo Chávez, el cual quedó prácticamente destruido por los movimientos telúricos.

Tras perder su vivienda, él y otras familias decidieron instalarse frente a la playa, donde hoy sobreviven entre filas de carpas improvisadas.

El reporte de lesionados se elevó a 16 mil 740 personas / AP

Así sobreviven miles de familias en los campamentos

La vida cotidiana cambió radicalmente para los habitantes de las zonas afectadas. En Ciudad Carpita, las familias cocinan utilizando bombonas de gas, comparten refrigeradores y organizan ollas comunitarias para alimentar a quienes lo perdieron todo.

Incluso, algunos habitantes han comenzado a rentar lavadoras portátiles por alrededor de cinco dólares, mientras otros improvisan conexiones eléctricas mediante cables enlazados al alumbrado público, aunque el servicio de energía presenta constantes interrupciones.

Las autoridades envían diariamente camiones cisterna para abastecer de agua potable a los damnificados, quienes almacenan el líquido en depósitos portátiles. Entre quienes intentan mantener la esperanza también se encuentra Eunice Hernández, de 45 años, madre de dos adolescentes.

"En medio de lo que nos está pasando, debemos hacer lo que se pueda para mantener las cosas limpias y ordenadas (...) Si Dios nos dio una oportunidad más, (hay que) seguir adelante", afirmó.

El Gobierno venezolano tampoco ha actualizado el número de desaparecidos / AP

Casi 21 mil personas siguen viviendo en refugios

De acuerdo con las cifras oficiales, casi 21 mil personas permanecen alojadas en campamentos instalados en Caracas y La Guaira.

En muchos de estos refugios persisten problemas relacionados con el acceso al agua potable, el número insuficiente de sanitarios y las condiciones sanitarias, por lo que equipos médicos trabajan para evitar brotes de enfermedades respiratorias e intestinales.

Las autoridades también informaron que 185 edificios colapsaron completamente durante los sismos, mientras que cerca de 900 inmuebles presentan distintos niveles de afectación estructural. Varios de esos edificios incluso quedaron partidos en dos o desplazados varios centímetros por la fuerza de los movimientos telúricos.

"Muchos sueños se quedaron aquí"

Entre los habitantes afectados también se encuentra el barbero Ramón González, de 42 años, quien perdió la vivienda donde vivía con su esposa y sus cuatro hijos. Al regresar al sitio donde se encontraba su edificio, no pudo contener las lágrimas al observar los daños.

"Cada vez que vengo me da nostalgia porque nadie quiere pasar por esto".

Recordó además a una adolescente que falleció el día de los terremotos cuando estaba a punto de celebrar su fiesta de quince años.

"Se me rompe el corazón porque ella era como mi hija (...) Muchos sueños se quedaron aquí".

Actualmente, González comparte el refugio con su familia y con dos adultos mayores que también perdieron su hogar y no cuentan con familiares que puedan apoyarlos. A pesar de las dificultades, mantiene la esperanza de regresar algún día a su casa: "Hemos sobrevivido a muchas cosas... Esperaré el tiempo que sea necesario para recuperar mi casa".

Mientras continúan las labores de atención a la emergencia, miles de familias permanecen en refugios temporales esperando que las autoridades definan los planes de reconstrucción y les permitan comenzar una nueva etapa tras una de las peores tragedias naturales registradas en Venezuela en los últimos años.