Bajo un inclemente aguacero, sin alinear a sus mejores jugadores y con muy poco que ganar o perder, los Baltimore Ravens se basaron en una sólida actuación defensiva para derrotar el domingo 28-10 a los Pittsburgh Steelers, con lo que llegaron a 12 triunfos en fila.

El primer touchdown de Baltimore siguió a un balón que soltó Devlin Hodges, quarterback novato de Pittsburgh, quien generó poco y nada al ataque durante un partido que revestía mucha mayor relevancia para los Acereros (8-8) que para los Ravens (14-2).

Baltimore anotó también gracias a sus equipos especiales, cuando el pateador de despeje de los Steelers, Jordan Berry, no pudo controlar el balón mojado. Jordan Richards recuperó el balón suelto para un touchdown.