Raúl “Tala” Rangel escribió su nombre con letras doradas en la historia de la Selección Mexicana, debido a que el guardameta del Guadalajara concluyó la fase de grupos de la Copa del Mundo sin permitir un solo gol, igualando una marca que había permanecido vigente durante 56 años.
El arquero fue titular en los tres compromisos del Tricolor, manteniendo su portería en cero en las victorias frente a Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia. Gracias a esas actuaciones, México completó una fase de grupos perfecta con nueve puntos y sin recibir anotaciones, un logro inédito para el conjunto nacional.
Nacho Calderón, el referente de 1970
La última vez que un arquero mexicano había terminado invicto la fase de grupos de una Copa del Mundo fue en México 1970. En aquella edición, Ignacio “Nacho” Calderón defendió la portería nacional en los empates y triunfos ante la Unión Soviética, Bélgica y El Salvador, acumulando 270 minutos sin recibir gol.
La racha del guardameta tapatío se extendió hasta los 295 minutos, cuando Italia rompió el cero en los cuartos de final disputados en Toluca. Desde entonces, ningún arquero mexicano había conseguido repetir esa imbatibilidad durante la primera ronda.
La despedida de Guillermo Ochoa
El ingreso de Guillermo Ochoa en la recta final del encuentro también dejó una imagen para la historia. El guardameta recibió una ovación de la afición, que reconoció su trayectoria después de convertirse en el primer mexicano en disputar seis Copas del Mundo.
Con ese ingreso, Ochoa se convirtio en el portero con más partidos jugados, superando la marca de Antonio Carbajal con 12 juegos.

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)