Tom Brady continúa escribiendo su nombre con tinta de oro y rompiendo marcas en la NFL. Una tarjeta coleccionable del mariscal de campo de los New England Patriots se vendió por un orbitante costo, convirtiéndose así en la venta de este estilo más cara de la historia.
La carta del novato autografiada estableció una ganancia para su vendedor por 400 mil 100 dólares, cuota que superó una nueva meta, dejando en el camino la legendaria postal de Michael Jordan, la cual se había vendido por 60 mil dólares menos.
