Hoy en día el teléfono celular no solo significa perder un dispositivo electrónico, también significa extraviar gran parte de donde se concentra la vida diaria: redes sociales, fotografías, conversaciones, documentos y, en muchos casos, el acceso a la banca en línea. Por ello, una de las primeras preocupaciones tras un despojo del teléfono siempre suele ser la misma, si pueden entrar a la aplicación del banco y sacar dinero de las aplicaciones de banco instaladas. 

Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda seguir una serie de pasos para evitar que un tercero pueda aprovechar el robo del teléfono y cometer un fraude.  

Bloquear tu app bancaria puede evitar un fraude después de un robo. /istock

¿Qué es lo que debo hacer si me roban el celular para proteger mis tarjetas bancarias?

Mientras más rápido se tome acción después del robo, menores serán las probabilidades de que alguien pueda acceder a información personal o financiera de las aplicaciones. El primer paso es: contactar de inmediato al banco donde eres cliente para solicitar el bloqueo de las tarjetas de crédito y débito. De esta forma se impedirá que se puedan realizar compras, transferencias u otras operaciones mientras recuperas el control de tus cuentas.

Después se debe llamar a la línea telefónica de la institución bancaria para bloquear la línea de cobro, los operadores suspenderán la tarjeta SIM. Este paso es muy importante porque muchos bancos utilizan mensajes SMS para confirmar operaciones o recuperar contraseñas. Al bloquear la tarjeta SIM se impedirá que otra persona reciba esos códigos de verificación.

La Condusef aconseja tener anotado el IMEI de tu teléfono, un código único de 15 dígitos que identifica cada dispositivo móvil. Puedes consultarlo marcando *#06# desde el teclado de llamadas y guardarlo en un lugar seguro para usarlo en caso de emergencia.

es recomendable activar el bloqueo del teléfono mediante huella digital, reconocimiento facial o un PIN seguro. /istock

Lo que recomienda Condusef para recuperar tú cuenta bancaria

Primero se tendrían que cambiar las contraseñas de las apps, por acceso a otro dispositivo con internet y también las del correo electrónico, redes sociales y demás servicios importantes. El correo electrónico merece especial atención, ya que suele utilizarse para recuperar accesos a otras plataformas del celular. Si una persona consigue entrar a esa cuenta, podría intentar cambiar las contraseñas de otros servicios vinculados.

Otro paso importante es acudir al Ministerio Público para levantar la denuncia por el robo del celular. Además de dejar evidencia del hecho, este documento puede ser solicitado posteriormente por tu banco, una aseguradora o alguna autoridad si necesitas realizar aclaraciones relacionadas con movimientos financieros o con el propio equipo. También en algunos casos, los delincuentes utilizan el teléfono robado para enviar mensajes haciéndose pasar por el dueño con la intención de pedir dinero, solicitar depósitos o compartir enlaces fraudulentos; alertar a familiares y amigos puede evitar que caigan en una estafa.  

El robo de un celular también pone en riesgo tu información financiera. /istock

Cómo evitar que alguien acceda a la app bancaria

El riesgo de un fraude bancario aún es alto aunque la seguridad de las aplicaciones móviles es cada vez más segura, algunos pasos pueden ayudar a disminuir ese riesgo.

Entre las recomendaciones de la Condusef destacan: no compartir contraseñas con nadie; utilizar una contraseña diferente para cada aplicación; evitar claves fáciles de adivinar, como fechas de cumpleaños o números consecutivos; desactivar la opción de guardar automáticamente las contraseñas; activar el segundo factor de autenticación; descargar únicamente aplicaciones desde las tiendas oficiales; mantener actualizado el sistema operativo del celular. También es recomendable activar el bloqueo del teléfono mediante huella digital, reconocimiento facial o un PIN seguro. Estas herramientas añaden una capa extra de protección en caso de robo o pérdida.