El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó la ceremonia anual del indulto de pavos con motivo del Día de Acción de Gracias. En el evento, perdonó a dos aves criadas en Carolina del Norte, llamadas “Gobble” y “Waddle”, salvándolas de convertirse en la cena de la festividad.
Las aves habían pasado la noche anterior en un hotel de lujo en Washington, como dicta la tradición, y ambas superaban las 50 libras de peso. Trump señaló que eligió a estos dos pavos para concederles clemencia, siguiendo una costumbre formalizada desde 1989.
Más de 1,600 indultos durante su segundo mandato
Con este acto, Trump suma dos indultos más a una larga lista que supera los 1,600 durante su segundo mandato. Entre ellos se encuentran aliados políticos, figuras con procesos mediáticos y casos polémicos que han generado debate sobre el uso del poder presidencial para conceder clemencia.
Aunque el perdón al pavo es inocuo y festivo, contrasta con las discusiones en torno a los indultos otorgados en otros ámbitos, que han sido señalados por críticos como un uso cuestionable del poder ejecutivo.
El indulto del pavo continúa siendo una de las ceremonias más pintorescas de la Casa Blanca. Combina folklore, protocolo y espectáculo en un momento idóneo para la fotografía oficial y la cobertura mediática.
En esta edición, la mezcla entre tradición, comentarios políticos y humor marcó un nuevo capítulo de esta celebración. Mientras Gobble y Waddle inician su vida después del indulto, analistas y ciudadanos observan cómo incluso un acto simbólico puede reflejar el clima político del país.

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